El Consejo de Ministros del Gobierno de Andorra ha aprobado este miércoles una modificación del reglamento del Servicio de Inmigración con el objetivo de evitar la “sobreocupación” de pisos.
Según ha informado el Ejecutivo a través de un comunicado, los cambios introducirán “nuevos mecanismos” que incrementarán el control sobre el número de personas que residen en una vivienda. Esta modificación adapta el reglamento a la nueva Ley para el Crecimiento Sostenible y el Derecho a la Vivienda.
El nuevo reglamento establece la necesidad de acreditar el consentimiento del propietario del alojamiento cuando el ocupante no sea titular del contrato de alquiler de la unidad inmobiliaria. Este consentimiento deberá ser presentado en todas las solicitudes realizadas en el departamento de Inmigración para obtener los permisos de residencia y trabajo correspondientes. Hasta el momento, este documento podía ser emitido directamente por el arrendatario.
El objetivo de esta medida es mejorar el control y así evitar la sobreocupación de las unidades inmobiliarias en el país.
Autorizaciones para estudios y residencia
Además, se han realizado modificaciones relacionadas con las autorizaciones para estudios y para la residencia y el trabajo por cuenta propia (autónomos), en el marco de una inversión extranjera. También se han hecho algunas “precisiones técnicas” para clarificar la tramitación de ciertas autorizaciones de inmigración y prevenir posibles problemas de interpretación de la normativa.
El Gobierno ha destacado que, aunque las modificaciones afectan a “pocos artículos”, se aprueba un nuevo reglamento del Servicio de Inmigración para facilitar la consulta de la normativa, manteniendo invariables la mayoría de las disposiciones en relación con el reglamento actualmente en vigor.
Con información de La Vanguardia
