La respuesta no tardó en llegar. Eduardo Pérez, desde su programa de streaming “La Cosa No Está Fácil” emitido por Mandioca, su nuevo canal digital, fue contundente al referirse al caso: “¿Pero qué van a perseguir a un cuatro de copa?”, lanzó al aire, en referencia a Kiczka.
Pérez detalló que al dirigente se le encontraron 913 archivos digitales clasificados como material de abuso sexual infantil (MASI). Y agregó una aclaración fundamental: “Se llama así porque no es pornografía. La pornografía requiere consentimiento de un adulto. Un menor no puede prestar consentimiento a ese tipo de cosas. Es abuso.”
Con tono firme, Pérez continuó: “Si nosotros los misioneros permitimos que estos tipos sigan llorando en vez de estar en la cárcel, estamos jodidos. No tiene otro destino que la cárcel. Y que los otros que se creen revolucionarios también expliquen.”
El conductor concluyó su descargo con una reflexión sobre el rol de la sociedad frente a este tipo de situaciones: “Lo bueno es que se está definiendo qué política viene… ¿Cuál es la política que nosotros como ciudadanos vamos a permitir? ¿La política del capanga, del que tiene plata, del que tiene poder, hace lo que quiera? ¿O la política del que, ojo, mirá que la sociedad ya no se banca a estos hijos de puta?”
El caso genera fuertes repercusiones en la provincia y mientras el juicio avanza, pone en el centro del debate la responsabilidad de los referentes políticos, incluso cuando intentan refugiarse en el discurso de la persecución.
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