El Fondo Monetario Internacional (FMI) anunció recientemente un acuerdo técnico con el gobierno de Javier Milei por un nuevo préstamo de 20 mil millones de dólares. Este acuerdo llega en un momento complicado para el gobierno libertario, ofreciendo un respiro en medio de una semana difícil.
En un comunicado oficial, el FMI informó: “El FMI llega a un acuerdo con Argentina sobre un servicio ampliado del FMI (SAF) a 48 meses”. Además, se detalló que el personal técnico del organismo y las autoridades argentinas han alcanzado un acuerdo técnico sobre un programa económico integral, que podría respaldarse en el marco del Acuerdo de Facilidades Extendidas por un total de 20.000 millones de dólares estadounidenses (equivalente a 15.267 millones de DEG o el 479 % de la cuota), sujeto a la aprobación del Directorio Ejecutivo del FMI.
El fondo destacó que el acuerdo se basa en “los impresionantes avances iniciales de las autoridades en la estabilización de la economía, respaldados por un sólido ancla fiscal, lo que está generando una rápida desinflación y una recuperación de la actividad y los indicadores sociales”.
Este programa apoyará la siguiente fase de la agenda de estabilización y reformas en Argentina, cuyo objetivo es consolidar la estabilidad macroeconómica, fortalecer la sostenibilidad externa y lograr un crecimiento sólido y más sostenible en un contexto global más complejo.
El directorio del FMI se reunirá para discutir y votar la aprobación de este nuevo acuerdo financiero. Se anticipa que el plan podría incluir un primer desembolso inmediato de hasta 12.000 millones de dólares, destinado a fortalecer las reservas del Banco Central y promover la estabilidad cambiaria en un entorno de alta volatilidad global.

Fuentes cercanas a la negociación en Washington confirmaron que el directorio evaluará los términos técnicos y políticos del acuerdo, que fue cerrado tras más de cuatro meses de trabajo entre el personal del FMI y el Gobierno argentino. La Casa Rosada busca acceder a una porción sustancial del crédito en una primera etapa para aliviar las tensiones sobre las reservas netas, que actualmente se encuentran en negativo.
El nuevo programa incluirá compromisos fiscales y monetarios que buscan garantizar la sostenibilidad macroeconómica, así como la posibilidad de realizar modificaciones en el esquema cambiario actual, que se basa en un dólar blend y un crawling peg de 1 % mensual. La magnitud y el ritmo de los desembolsos, así como su condición de libre disponibilidad, serán factores determinantes para la política económica en el corto y mediano plazo.
Asimismo, el Gobierno solicitó que todos los dólares ingresados sean considerados como “usables” hasta el año 2027, cuando comienzan los pagos importantes de intereses. Esta solicitud busca evitar que se descuenten anticipadamente los compromisos futuros, permitiendo que el total acordado sea utilizado para sostener la intervención del Banco Central o liberar gradualmente las restricciones en el mercado cambiario.
Con información de Minuto Uno
