Existen dos versiones principales: una indica que en 1926, en conmemoración a su muerte, se oficializó el Día del Animal; otra señala que Albarracín mismo designó el 29 de abril para celebrar esta fecha en 1908, coincidencia sorprendente que luego se relacionó con su fallecimiento. La jornada invita a reflexionar sobre la importancia de proteger a los animales del maltrato, el abandono y la explotación, causas a las que Albarracín dedicó toda su vida.
Nacido en Córdoba en 1850, fue abogado y defensor de los derechos animales. Fue secretario y luego presidente de la Sociedad Argentina Protectora de los Animales, cargo que ejerció desde 1879 y en el que se destacó por sus campañas contra prácticas abusivas, como las corridas de toros y el uso de animales en circos. Era conocido como “el loco” por sus acciones consideradas excéntricas, como impedir el maltrato de caballos y luchar contra el zoológico y las riñas de gallos.
Albarracín fue el impulsor de la Ley Nacional de Protección de Animales N° 2.786 en 1891, la llamada Ley Sarmiento, que estableció la protección contra el maltrato y la caza indiscriminada. Su legado sirvió de base para organismos internacionales y para promover en las escuelas una “Educación Humanitaria”, fomentando la bondad y el respeto hacia los animales.
Por ejemplo, en Argentina se celebra el Día del Gato cada 20 de febrero en honor a Socks Clinton, el gato del expresidente estadounidense Bill Clinton, como parte de las jornadas dedicadas a concientizar sobre el bienestar animal.
Este día del animal nos invita a reconocer la importancia de proteger a los seres vivos que comparten nuestro planeta y promover una cultura de respeto y cuidado hacia ellos.
Con información de Infobae
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