El decreto fue firmando por el gobernador Eduardo Leite, en respuesta a la confirmación del caso el pasado 16 de mayo. La acción abarca especialmente los camiones que transportan alimentos y recogen leche en las zonas cercanas, con patrullas del Departamento de Vigilancia y Defensa de la Salud Animal recorriendo la región desde ese domingo.
Las barreras, operativas las 24 horas, buscan evitar la propagación del virus entre las granjas y alrededores. La medida forma parte de la estrategia para contener el brote y proteger la sanidad animal en la zona.
El riesgo para los humanos por la gripe aviar continúa siendo muy bajo, y las autoridades sanitarias aclararon que en la mayoría de los casos las personas no presentan síntomas o solo padecen cuadros leves, normalmente tras contacto cercano con los animales infectados.
El Ministerio de Agricultura de Brasil asegura que, hasta ahora, no hay evidencia que indique contaminación en huevos ni riesgo para la seguridad alimentaria. Además, informa que ya se han adoptado todas las medidas necesarias para resguardar la producción avícola nacional frente a este brote.
El caso en Río Grande do Sul mantiene en alerta a los productores y autoridades, ante la importancia de mantener la sanidad y la confianza en la carne de pollo brasileña en los mercados internacionales.
Con información de Noticias Argentinas
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