Los médicos confirmaron que su estado de salud es estable y recomendaron reposo en su residencia oficial.
Según un comunicado del Hospital Sírio-Libanês, Lula fue sometido a varias pruebas de imagen y análisis de sangre, cuyos resultados fueron normales. Tras estos estudios, los médicos indicaron que debe guardar reposo en el Palacio de la Alvorada, lo que llevó a cancelar su agenda oficial, incluyendo reuniones y viajes programados.
El mandatario fue diagnosticado con laberintitis, una inflamación del oído interno que provoca mareos y vértigo. Este episodio ocurre luego de que en diciembre de 2024, Lula fue operado tras sufrir una hemorragia cerebral causada por una caída en el baño de su residencia presidencial. La intervención quirúrgica, realizada los días 9 y 12 de ese mes, generó preocupaciones sobre su recuperación.
El 27 de enero de 2025, Lula se sometió a una tomografía que no mostró complicaciones y recibió el alta médica, permitiéndole retomar actividades habituales, incluidos viajes y ejercicios físicos. Sin embargo, hoy deberá guardar reposo nuevamente tras su episodio de vértigo.
Con información de Cadena 3
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