Las autoridades locales confirmaron que el ataque ocurrió durante la noche, en un área protegida donde los animales salvajes conviven con los turistas en condiciones de seguridad relativa, aunque en algunos casos, los riesgos permanecen latentes. Este incidente ha generado alarma entre los viajeros y operadores turísticos que ofrecen safaris en Namibia, un destino reconocido por su biodiversidad y safaris de alto nivel.
El episodio evidencia la peligrosidad inherente a la cercanía con la fauna en estos safaris de lujo, y pone en cuestionamiento las medidas de seguridad en los alojamientos y campamentos. Namibia, que es uno de los principales destinos para el turismo de aventura y ecoturismo, se encuentra ahora en el centro de la atención internacional tras este trágico suceso.
Con información de Infobae
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