Un trágico incendio en un hipermercado recién inaugurado en la ciudad de Kut, en la provincia de Wasit, al sureste de Bagdad, causó la muerte de al menos 63 personas y dejó a otros 40 heridas en una nueva tragedia que evidencia la alarmante falta de medidas de seguridad en Irak. El siniestro ocurrió en un establecimiento que abrió sus puertas hace apenas una semana y aún no se conocen las causas exactas del incendio.
Según informó la agencia oficial iraquí INA, fuentes sanitarias no identificadas confirmaron el incremento en la cifra de fallecidos en la madrugada de este jueves, tras intensos esfuerzos de los equipos de Defensa Civil para controlar las llamas, que destruyeron totalmente el edificio de cinco plantas. Testigos y videos publicados en las redes sociales mostraron a decenas de personas atrapadas en el ático, esperando ser rescatadas bajo un intenso humo.
El ministro del Interior iraquí, Abdulamir al Shammari, explicó que la mayoría de las víctimas “se asfixiaron en los baños debido al denso humo”, y que algunos cadáveres fueron encontrados “carbonizados”. Destacó también el trabajo de los bomberos, que lograron rescatar a más de 45 personas durante la noche. La investigación para determinar las causas del incendio continúa, con los equipos trabajando en la búsqueda de posibles desaparecidos.

El primer ministro de Irak, Mohamed Shia al Sudani, ordenó la apertura de una investigación “de inmediato” para esclarecer las circunstancias del siniestro y evitar que hechos similares vuelvan a repetirse. Además, el gobierno declaró tres días de luto oficial en solidaridad con las familias afectadas. La autoridad provincial de Wasit anunció que publicarán en 48 horas los resultados preliminares del análisis, y que presentarán demandas oficiales contra quienes hayan sido responsables por la negligencia en la seguridad del edificio.
Irak continúa sufriendo una serie de incendios mortales en diferentes ámbitos, en un contexto marcado por el deterioro de su infraestructura, la escasez de mantenimiento y las altas temperaturas del verano. En los últimos años, incidentes similares, en su mayoría vinculados a cortocircuitos eléctricos y deficiencias en las medidas de seguridad, han dejado un saldo trágico. En septiembre de 2023, 114 personas fallecieron en un incendio en una sala de bodas en Nínive, en el norte del país, una de las tragedias más graves en la memoria reciente iraquí.
También hospitales han sido escenario de incendios mortales. En julio de 2021, un incendio en la sala de COVID-19 del Hospital Universitario al Hussein en Nasiriyah causó la muerte de 92 personas y heridas a otras 110. Meses antes, en abril, un fuego en un hospital de Bagdad dejó 82 muertos y numerosos heridos.
Con información de RPP
