La angustia del médico denunciado falsamente por abuso mientras uno de sus hijos lo defendía en el Senado. (Captura de video)
Durante su exposición en el Salón Azul, el joven relató un infierno familiar atravesado por violencia psicológica, manipulación y coacción judicial. Su testimonio conmovió a los presentes. Pablo Ghisoni, presente en el recinto, no pudo contener las lágrimas.
Según relató Francisco, su madre los obligaba a ensayar declaraciones falsas, a dibujar imágenes simuladas para pericias, y a practicar entrevistas con psicólogos y jueces. Dijo que creció en un contexto de presión y adoctrinamiento, y que cuando se negó a seguir participando en la farsa, fue incluido como coautor del delito en la denuncia.
Incluso recordó que su madre lo seguía hasta el colegio, lo acusaba públicamente de ser un “abusador” y le decía que debía suicidarse.
El hermano de Francisco, Tomás Ghisoni, había guardado silencio durante años. Hace unas semanas, rompió el pacto con un video donde dijo: “No fui abusado. Fui manipulado por mi madre”. En esa grabación reconoció que fue instruido por Andrea Vázquez para declarar en contra de su padre, y expresó el daño que le produjo sostener esa mentira durante más de una década.
Francisco, en el Senado, fue más allá: “¿Cómo puede ser que no haya consecuencias?”, se preguntó. Y acusó al sistema judicial y profesional de haber habilitado el calvario: “Peritos, psicólogos, abogados, médicos y periodistas. Una mafia que convierte una mentira en una condena social y jurídica que destruye a una familia”, disparó.
La madre, Andrea Vázquez, diagnosticada con psicopatía narcisista, utilizó las herramientas judiciales para lograr la custodia total y bloquear cualquier contacto entre el padre y sus hijos. A pesar del fallo absolutorio, apeló el veredicto, manteniendo activo el expediente judicial.
El testimonio de Francisco fue parte del acto organizado por la senadora Carolina Losada, impulsora del proyecto de ley contra falsas denuncias de abuso y violencia de género. Al cerrar su exposición, Francisco dejó en claro que su causa trasciende lo personal: “No solo hablo por mí. Hablo por todos los inocentes destruidos por denuncias falsas”.
Con información de La Voz
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