En Porto Alegre, la Defensa Civil registró ráfagas de hasta 105 km/h en la zona sur de la ciudad, particularmente en el Club dos Jangadeiros. Como consecuencia directa, varias calles fueron bloqueadas por la caída de árboles y postes, según confirmó la Empresa Pública de Transporte y Circulación (EPTC).
El fenómeno climático también provocó cortes masivos de energía. Según CEEE Equatorial, las ciudades más afectadas son Porto Alegre, Capão da Canoa, Viamão, Tramandaí e Osório. En Imbé, el viento desprendió por completo el techo de una cochera y derribó un poste en el puente que conecta la localidad con Tramandaí.
El Instituto Nacional de Meteorología (Inmet) mantiene vigente un alerta naranja hasta la tarde del lunes 28 de julio. Se esperan ráfagas entre 60 km/h y 100 km/h, especialmente en la Región Metropolitana de Porto Alegre, la Serra Gaúcha, el sudeste y el centro del estado.
En Canguçu, se alcanzaron los 102 km/h. Las autoridades advierten sobre posibles caídas de árboles, voladuras de techos y daños estructurales en edificaciones. En Cachoeira do Sul se reportaron anegamientos, mientras que en Piratini y Río Grande cayeron árboles en la vía pública.
El martes 29, el ingreso de una masa de aire polar provocará un marcado descenso de temperaturas en todo el estado. Si bien se espera la continuidad de lluvias en zonas como la Región Metropolitana, el Litoral Norte y el norte del estado, los acumulados serán moderados y con precipitaciones aisladas.
A partir del miércoles 30, el tiempo se estabiliza en la mayor parte de Rio Grande do Sul. El sol predominará y no se esperan nuevas lluvias, aunque el frío persistirá por la influencia de la masa polar que domina el sur de Brasil.
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