Una mujer de 35 años fue víctima de una salvaje agresión por parte de su pareja, el exjugador de básquet Igor Eduardo Pereira Cabral, de 29 años, quien la golpeó con más de 60 puñetazos dentro de un ascensor en la ciudad de Natal, Brasil. El hecho, ocurrido el sábado pasado, fue registrado por las cámaras de seguridad del edificio.
La víctima permanece hospitalizada con fracturas en el rostro y el maxilar, y deberá ser sometida a cirugía. Cabral fue detenido en flagrancia por la Policía Militar y su arresto fue luego convertido en prisión preventiva. Está acusado de tentativa de feminicidio.
Según informó la Policía Civil de Río Grande del Norte, la agresión ocurrió tras una discusión iniciada por celos durante una reunión con amigos en una zona común del edificio. Testigos afirmaron que Cabral arrojó el celular de la mujer a la piscina antes de que ambos ingresaran al ascensor, donde se desató la golpiza.
La delegada Victória Lisboa, a cargo de la investigación, explicó que la víctima eligió no salir del ascensor porque temía que si lo hacía, el atacante se aprovechara de la falta de cámaras en los pasillos. Dentro del elevador, Cabral le exigió que se retirara. Al negarse, comenzó a golpearla con furia.
Durante su declaración, la víctima escribió un mensaje a mano donde expresó: “Yo sabía que él iba a pegarme. Entonces no salí del ascensor. Él empezó a golpearme y dijo que me iba a matar”. El rostro de la mujer quedó completamente desfigurado, según el reporte policial.
El agresor intentó justificar el hecho alegando un “ataque de claustrofobia” provocado por la situación en el ascensor, y afirmó que había discutido con su pareja luego de revisar mensajes en su celular. También dijo haber tenido “un arrebato” tras una supuesta infidelidad.
La investigación también contempla antecedentes de violencia psicológica: según declaró la víctima, Cabral la habría incentivado en otras ocasiones a quitarse la vida, y ya existía un antecedente de agresión física previa, aunque no había denuncias formales ni medidas de restricción vigentes.
Una amiga cercana relató que fue el guardia del edificio quien, al observar la escena en tiempo real desde el sistema de cámaras, alertó a la policía. Cuando el ascensor llegó a planta baja, algunos vecinos lograron detener al agresor hasta la llegada de las fuerzas de seguridad. La mujer fue trasladada al Hospital Walfredo Gurgel.
Actualmente, Cabral cursaba la carrera de Ciencias Contables y, si bien aseguró no tener antecedentes penales, la policía detectó su nombre vinculado a hechos previos de violencia, incluyendo peleas físicas con amigos en la región de Seridó.

