Foto: Sam Pancher/Metrópoles
El piloto declaró la emergencia en pleno vuelo y desvió el trayecto para aterrizar en la capital brasileña a las 20:45. Una vez en tierra, se activó el protocolo de seguridad y la Policía Federal (PF) procedió con una exhaustiva inspección de la nave.
La Policía Federal descartó la presencia de artefactos explosivos tras una varredura antibombas. Sin embargo, confirmó que las investigaciones continúan para determinar quién escribió la amenaza.
“Las investigaciones sobre la autoría de la amenaza siguen en curso”, indicó la PF en un comunicado difundido durante la madrugada del viernes.
Desde la empresa Azul informaron que todos los pasajeros y la tripulación desembarcaron sin incidentes y que se brindará asistencia a los clientes tras la liberación del avión. Además, destacaron que este tipo de medidas forman parte del compromiso de la aerolínea con la seguridad operativa.
La concesionaria Inframerica, encargada del Aeropuerto de Brasilia, activó de inmediato el plan de contingencia y destacó que la operación de vuelos no se vio afectada. Solo una de las dos pistas del aeropuerto fue suspendida temporalmente.
“Todo el plan de contingencia del aeropuerto fue activado, como lo establece el protocolo de seguridad”, informaron desde la concesionaria.
El vuelo afectado fue el AD4816, que une São Luís con Viracopos. La aeronave fue liberada para volver a operar tras completarse todos los procedimientos de seguridad.
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