Miguel Uribe Turbay, senador colombiano y precandidato presidencial, falleció en la madrugada de este lunes en la Fundación Santa Fe de Bogotá, donde permanecía internado desde el 7 de junio tras recibir tres impactos de bala en un atentado sicarial durante un acto de campaña en el barrio Modelia. Tenía 38 años y era una de las figuras emergentes del Centro Democrático.
Ese día, un adolescente de 15 años, camuflado entre el público, le disparó a corta distancia mientras el dirigente saludaba a simpatizantes y hablaba sobre salud mental. El joven fue detenido minutos después y declaró haber actuado “por plata” y “por su familia”. Otros cinco adultos fueron arrestados como presuntos coautores y encubridores, entre ellos Elder José Arteaga Hernández, alias “el Costeño”, señalado como coordinador del ataque.
Uribe Turbay permaneció más de dos meses en estado crítico. A pesar de algunas mejorías que permitieron iniciar una etapa de neurorehabilitación, una hemorragia intracraneal agravó su condición el fin de semana del 9 de agosto. Los médicos realizaron intervenciones de urgencia, pero finalmente confirmaron su fallecimiento el 11 de agosto.
El crimen generó una fuerte reacción en el ámbito político. Figuras como la senadora María Fernanda Cabal expresaron su pesar por la pérdida de “un hombre íntegro, con todas las capacidades y el compromiso para ayudar a construir un mejor país”. El expresidente Álvaro Uribe Vélez afirmó: “El mal todo lo destruye, mataron la esperanza. Que la lucha de Miguel sea luz que ilumine el camino correcto de Colombia”.
Su esposa, María Claudia Tarazona, compartió un mensaje que conmovió a miles de personas: “Siempre serás el amor de mi vida. Gracias por ser el mejor papá. Nuestro amor trasciende este plano físico. Yo cuidaré a nuestros hijos”. La publicación recibió numerosas muestras de apoyo.
Hijo de la periodista Diana Turbay y nieto del expresidente Julio César Turbay, Uribe tuvo una destacada carrera política: fue concejal de Bogotá, secretario de Gobierno en la gestión de Enrique Peñalosa y, en 2022, se convirtió en el senador más votado de Colombia. Su asesinato reavivó el debate sobre la seguridad de los líderes políticos y la persistencia de la violencia como amenaza a la democracia.
Con información de Noticiero 9
