El presidente Javier Milei encabezó este miércoles el cierre de campaña de La Libertad Avanza en el partido de Moreno, en plena provincia de Buenos Aires, en medio de un clima de fuerte tensión social y política. El acto se realizó en el predio del Club Villa Ángela, en un contexto marcado por amenazas, enfrentamientos y un megaoperativo de seguridad.
Seguridad, tensión y el clima previo
Desde temprano, las autoridades implementaron un amplio operativo que incluyó fuerzas federales, provinciales, helicópteros y francotiradores, mientras el lugar se llenaba de barro, alambrados en mal estado y bolsas con piedras, según consigna La Nación.
El gobernador Axel Kicillof había advertido sobre “graves riesgos” en el acto, responsabilizando a Milei por cualquier desorden. Desde el oficialismo nacional, respondieron que Kicillof “miente e intenta ensuciar la cancha”.
Incidentes en los alrededores
En la previa, militantes opositores y encapuchados libertarios se enfrentaron en las inmediaciones. Hubo empujones, peleas y lanzamientos de piedras, además de un detenido.
Durante el acto, el periodista Cristian Mercatante, de Desayuno Americano (América TV), resultó herido por un botellazo que recibió en la cabeza.
Al finalizar, el auto presidencial fue atacado con piedras y uno de sus espejos fue dañado. La desconcentración también contó con corridas, enfrentamientos con la policía y nuevos ataques, incluidos menores involucrados.
Discurso polarizante y llamado al voto
Dentro del escenario, Milei desplegó un discurso incendiario contra el kirchnerismo. Lo acusó de usar “operetas e injurias” y resaltó que su hermana Karina fue víctima de estas campañas, al tiempo que anticipó que “el domingo vamos a pintarles la provincia de violeta”.
Se definió como una batalla moral y llamó a combatir al kirchnerismo calificándolo de “chorros y delincuentes”. Advirtió además que las encuestas marcan un “empate técnico” y exhortó al electorado bonaerense a votar, ya que cada voto contará más que en una elección normal.
No faltaron los ataques personales: calificó a Axel Kicillof como “inútil esférico” y “enano soviético”. También invocó el escándalo de los audios de ANDIS y mencionó la muerte de Nisman para graficar el nivel de hostilidad en la campaña.
El cierre de campaña en Moreno reflejó el estilo combativo que Milei imprimió a su campaña: un acto plasmado en confrontación política, incidentes violentos y un despliegue de seguridad extraordinario. Dejó un mensaje claro: polarización, crítica directa al kirchnerismo y un llamado urgente al voto en un contexto de profunda fractura social.
Con información de Minuto Uno
