La decisión fue adoptada tras una extensa audiencia de ocho horas y confirmó que el jugador compartió información privilegiada con su hermano antes del partido frente a Santos, disputado el 1 de noviembre de 2023. Esta acción permitió que allegados obtuvieran ganancias significativas en plataformas de apuestas, según la investigación. El fallo fue respaldado por una mayoría de cuatro votos a favor y uno en contra.
La sanción está limitada al ámbito deportivo–será aplicada solo en competiciones organizadas por la Confederación Brasileña de Fútbol–lo que le permitirá a Flamengo contar con el jugador en competiciones como la Copa Libertadores, aunque la defensa apelará la decisión.
Paralelamente, Bruno Henrique enfrenta un proceso judicial penal por fraude deportivo y estafa, que podría derivar en una pena de entre 2 y 17 años de prisión, según fuentes judiciales. La investigación se basa en mensajes intercambiados con su hermano y otras pruebas electrónicas recolectadas por la Policía Federal.
Con información de Ole
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