La cantante arribó al país el domingo y, antes de ingresar al hotel donde se hospedará durante su estadía, se tomó un momento para saludar a un grupo de fanáticos que la esperaban desde temprano. Allí firmó autógrafos, posó para fotos y volvió a mostrar el cuadro de Evita que llevaba en sus manos, lo que rápidamente se viralizó en redes sociales.
Perry ofrecerá sus presentaciones los días martes 9 y miércoles 10 de septiembre. Si bien aún no logró agotar localidades, las entradas siguen a la venta con un precio que parte desde los $80.000. En el escenario, se espera que interprete los temas de su último álbum, 143, además de los clásicos que marcaron su carrera como Roar, Firework y Hot n Cold, en un show que promete una gran producción visual y escénica.
La artista estadounidense se mostró cercana con su público argentino desde su llegada. El domingo por la tarde salió a la entrada del hotel para conversar brevemente con sus seguidores, aunque decidió no permanecer demasiado tiempo al aire libre para cuidar su voz de cara a los conciertos.
El regreso de Katy Perry a Buenos Aires se da en un contexto de gran movimiento cultural, en el que distintos artistas internacionales y locales hacen oír su voz no solo en lo musical, sino también en lo político.
Con información de El Litoral
Este sitio utiliza cookies.