La investigación por el triple femicidio de Brenda del Castillo, Morena Verdi y Lara Gutiérrez en Florencio Varela sumó nuevas pruebas clave con la aparición de mensajes y audios que comprometen a Magalí Celeste González Guerrero, una de las primeras detenidas en la causa.
La joven de 28 años, que vivía en la llamada “casa del horror” junto a su pareja Miguel Ángel Villanueva Silva —también detenido—, envió a su madre adoptiva una serie de mensajes el 23 de septiembre, poco antes de que la Policía encontrara los cuerpos de las tres víctimas enterrados en la vivienda. En esos intercambios, González Guerrero pedía de manera insistente: “Mamá, borrá las conversaciones, por favor”.
Según el expediente, la mujer le confesó a su madre: “Me mandé una cagada, está la Policía en casa, algo pasó en casa”, mientras se mostraba nerviosa, llorando y angustiada. Testigos indicaron que en ese mismo contexto llegó a decir que debía “darle una solución al problema” y que necesitaba hablar con alguien antes de entregarse.

Los investigadores también accedieron a audios en los que la detenida reflejaba desesperación y temor por las posibles represalias: “Si yo voy sola, voy a pagar el plato de todo si me entrego. El jefe se va a enterar y chau Celeste… necesito acomodarme con él. No te voy a hablar más hasta dentro de unas horas”. En otro mensaje agregaba: “Tengo que arreglar esto. Dame unas horas, por favor. Vos no sabés nada, no digas nada. Borrá todo ya, borralo”.
Actualmente, González Guerrero se encuentra alojada en la cárcel de Melchor Romero junto a otros detenidos, entre ellos Villanueva Silva, Andrés Maximiliano Parra (18) e Iara Daniela Ibarra (19).
A la lista de imputados se suman figuras de peso en la trama: Tony Janzen Valverde Victoriano, alias “Pequeño J” —considerado el jefe que habría ordenado el crimen— detenido en Perú; su ladero Matías Agustín Ozorio, capturado también en Lima; Víctor Sotacuro Lázaro, arrestado en Bolivia tras ser señalado como el conductor del vehículo que trasladó a las víctimas; su sobrina Florencia Ibáñez; y Ariel Giménez, acusado de haber cavado la fosa donde enterraron a las jóvenes.
En total, ya son nueve las personas detenidas por el caso, mientras la Justicia profundiza la reconstrucción de la masacre que conmocionó a Florencio Varela y al país entero.
Con información de Minuto Uno
