⭐⭐⭐ Días siendo campeones del mundo: 1246 | ★★ Días siendo bicampeones de América: 671

Los cachorros Kuarahy y Jasy, dos jóvenes ejemplares de aguará guazú, protagonizan una historia de supervivencia y conservación en los Esteros del Iberá. Fueron hallados a muy corta edad y sin su madre, y hoy avanzan en un proceso de rehabilitación diseñado para devolverlos a la naturaleza en las mejores condiciones posibles.

Tras su rescate, llevado adelante por la Fundación Rewilding Argentina, los cachorros fueron trasladados al Centro de Conservación Aguará en Corrientes. Luego, pasaron a la órbita de la Fundación Temaikèn, que los incorporó al Centro de Recuperación de Especies Temaikèn (CRET), en Escobar. Allí reciben atención veterinaria especializada y un estricto protocolo que evita el contacto con humanos para reforzar sus instintos silvestres.

“El objetivo es que puedan desarrollar todas las habilidades naturales necesarias para sobrevivir en la naturaleza. Es fundamental que crezcan sanos y sin contacto humano directo”, explicó Guillermo Delfino, coordinador del Programa de Especies Amenazadas de Temaikèn.

En el CRET, Kuarahy y Jasy viven en un entorno que replica las condiciones de su hábitat original. A través de cámaras trampa se evalúa su comportamiento sin interferencias. Los especialistas observaron que Jasy es más inquieta y activa, mientras que Kuarahy adopta un temperamento más calmo, aunque ambos fortalecen conductas clave para su futura adaptación.

El seguimiento sanitario incluye análisis clínicos, ecografías, radiografías, microchips y registros biométricos. Cuando alcancen la madurez, serán equipados con collares GPS satelitales, que permitirán monitorear sus movimientos y adaptación al ser liberados. Este sistema de rastreo ya demostró eficacia en otros casos, al aportar datos para mejorar las estrategias de conservación.

El aguará guazú (Chrysocyon brachyurus) es el cánido más grande de Sudamérica y habita en Corrientes, Misiones, Chaco, Formosa, Santa Fe, Córdoba, Santiago del Estero y Entre Ríos. Su papel ecológico es fundamental, ya que actúa como dispersor de semillas y mantiene el equilibrio de los ecosistemas. Sin embargo, enfrenta múltiples amenazas: pérdida de hábitat, atropellamientos, caza ilegal y enfermedades transmitidas por perros domésticos.

En la actualidad, está catalogado como Vulnerable a nivel nacional y Casi Amenazado por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Las estimaciones indican una reducción poblacional superior al 30% en las últimas décadas.

El trabajo conjunto entre instituciones —entre ellas Temaikèn, Rewilding Argentina y el programa S.A.F.E. (Saving Animals From Extinction)— busca revertir esta tendencia mediante ciencia, tecnología y educación ambiental.

El regreso de Kuarahy y Jasy al Iberá, previsto cuando alcancen la autonomía necesaria, será un paso más en la recuperación de una especie emblemática de la fauna argentina y un símbolo del vínculo entre la conservación y la esperanza.


con información de Infobae

Share.