En un escueto pero contundente comunicado oficial, Alpine expresó: “Como equipo, cualquier instrucción del muro de boxes es definitiva y hoy estamos decepcionados de que esto no haya sido así, así que es algo que revisaremos y abordaremos internamente”.
Desde la escudería argumentaron que la orden se basaba en la gestión de combustible y neumáticos para sus dos autos, y que mantener posiciones era parte de la estrategia global para evitar riesgos durante las últimas vueltas. Según Alpine, el adelantamiento “no tenía sentido estratégico” en ese momento.
Para Colapinto, el movimiento estuvo justificado: “Iba mucho más rápido, él [Gasly] tenía gomas más viejas y no tenía sentido que nos pasara Bortoleto. Hice lo que creí mejor para defender la posición del equipo”.
Este episodio llega en un momento clave de la temporada para Alpine, que todavía busca consistencia en sus resultados y debe resolver cuestiones de rendimiento interno y jerarquías del equipo. La desobediencia no pasó desapercibida y ahora resta ver cómo impactará en la relación contractual y deportiva para la próxima campaña.
Con información de El Litoral
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