La Fiesta Nacional de la Naranja y la Diversidad Productiva de Bella Vista, uno de los eventos más importantes del calendario cultural correntino, fue suspendida por decisión de la intendente Noelia Bazzi. La medida fue anunciada oficialmente este martes en conferencia de prensa y responde al difícil contexto económico nacional que impacta en las finanzas locales.
“El panorama nacional nos obliga a ser responsables con el uso de los recursos públicos. Tenemos que garantizar los servicios esenciales del municipio en áreas clave como salud, educación e infraestructura”, explicó Bazzi.
La jefa comunal remarcó que la determinación “no se tomó a la ligera”, sino como parte del compromiso de su gestión de priorizar lo urgente sobre lo festivo. “Sabemos que esta fiesta celebra a nuestros productores y representa parte de nuestra identidad, por eso a todos nos duele tener que suspenderla”, agregó.
La decisión generó tristeza y resignación en la comunidad bellavistense, donde la festividad es un símbolo de identidad y orgullo local. Habitualmente, el evento —programado para noviembre— reúne a productores, familias y turistas de toda la región, con actividades que incluyen la elección de la Reina de la Naranja, exposiciones productivas, espectáculos musicales y concursos tradicionales.
En su última edición, la fiesta contó con la participación de artistas como Emanero, Estelares, Monchito Merlo, Mario Luis y Amboé, y se consolidó como un atractivo cultural y económico clave para la ciudad. Sin embargo, este año, el ajuste en las transferencias y coparticipación nacional llevó al municipio a posponer el evento para proteger las prioridades básicas.
Desde sus inicios, la Fiesta Nacional de la Naranja ha sido organizada por la Municipalidad de Bella Vista, junto a la Asociación de Citricultores, el INTA y el Gobierno de Corrientes, como homenaje a los productores y al trabajo rural que define la economía local.
Con la suspensión de esta edición 2025, Bella Vista pierde —por ahora— su principal cita cultural y productiva, un golpe simbólico para la región que ve en la naranja no solo un cultivo, sino un emblema de identidad y esfuerzo colectivo.


