Una tragedia golpeó el sur de Brasil. La ciudad de Río Bonito do Iguaçu, en el interior del estado de Paraná, fue arrasada este viernes por la tarde por un tornado con vientos de entre 180 y 250 km/h. El fenómeno dejó al menos seis muertos, un desaparecido y más de 400 personas heridas, según confirmaron las autoridades locales.
Cinco de las víctimas fatales eran vecinos de Río Bonito do Iguaçu —tres hombres de 49, 57 y 83 años, y dos mujeres de 47 y 14—, mientras que la sexta víctima fue un hombre de 53 años de la ciudad vecina de Guarapuava. Nueve personas permanecen internadas con heridas graves.
El Simepar, sistema meteorológico del estado, confirmó que se trató de un tornado de categoría F2 en la escala Fujita, aunque no descartó que en algunos sectores haya alcanzado la categoría F3, con vientos superiores a 250 km/h.
“Una de las supercélulas generó un tornado sobre Río Bonito do Iguaçu, causando daños muy severos. Se registraron caídas de árboles enteros, destrucción de viviendas de ladrillo y vuelcos de vehículos”, explicó el meteorólogo Reinaldo Kneib.
Destrucción total y asistencia de emergencia
La Defensa Civil informó que alrededor del 80% de las construcciones de la ciudad resultaron dañadas o destruidas. Postes, árboles y torres de alta tensión fueron derribados por la fuerza del viento.
Más de 4.000 viviendas quedaron sin energía eléctrica, y la empresa Copel desplegó cuadrillas para restablecer el servicio. En total, 193.000 hogares de Paraná resultaron afectados por los cortes.
El gobernador Ratinho Junior viajó al lugar y declaró que el Estado montó una “fuerza de tarea para el rescate, la atención sanitaria y la reconstrucción”. También se desplegaron 50 bomberos, ambulancias y equipos de salvamento en los municipios de Laranjeiras do Sul, Cantagalo, Porto Barreiro y Candói.
El Hospital São Vicente, en Guarapuava, informó que está “operando en capacidad máxima” y pidió que solo se acerquen casos graves. El gobierno del estado coordina junto a los hospitales locales y la Secretaría de Salud la atención a los cientos de heridos.
Calamidad y asistencia federal
El ministro de Integración y Desarrollo Regional, Waldez Góes, anunció que el gobierno federal reconocerá la situación de calamidad y enviará equipos de la Defensa Civil Nacional.
También viajan a la zona la ministra Gleisi Hoffmann, el ministro interino de Salud Adriano Massuda y el director del Centro Nacional de Gerenciamento de Desastres, Armin Braun.
“El gobierno del presidente Lula no medirá esfuerzos para amparar a las familias afectadas y reconstruir lo que fue destruido”, declaró Hoffmann en la red X.
Ciclón extratropical en la región
Meteorólogos explicaron que el tornado fue consecuencia de un intenso sistema de baja presión atmosférica entre el Paraguay y el sur de Brasil, asociado al desplazamiento de un ciclón extratropical hacia el Atlántico.
El fenómeno provocó temporales severos en gran parte del estado de Paraná, con ráfagas que superaron los 80 km/h en ciudades como Dois Vizinhos, Cornélio Procópio, Campo Mourão y Cascavel.
Río Bonito do Iguaçu, con apenas 14 mil habitantes, quedó convertida en un escenario de devastación.
Las tareas de rescate continuaban este sábado entre escombros, bajo un clima de dolor e incertidumbre.
con información de Gazeta Do Povo

