El central compartió este martes una postal relajada: vestido de blanco, disfrutando de un almuerzo al aire libre y todavía con las marcas del corte que sufrió ante Tigre. A su lado, Lucía, con la misma remera blanca y gesto cómplice.
Minutos después, ella replicó la imagen en sus redes y terminó de sellar la oficialización del vínculo. Así, un romance que venía circulando en versiones quedó confirmado sin palabras, apenas con una escena cotidiana.
En la imagen aparecen sentados en una mesa de madera, entre platos y vasos que hablan de un almuerzo simple, lejos del ruido de la Bombonera. Pero como suele pasar con Boca, todo se amplifica: una foto íntima terminó encendiendo las redes.
El defensor viene de ser titular en el 2-0 ante Tigre, partido en el que volvió a la cancha después de varias lesiones que lo habían dejado afuera de la disputa por un lugar. Con las secuelas del golpe en el ojo aún visibles, Figal sumó minutos importantes y dejó buenas señales, motivo por el que el técnico Úbeda volvió a darle rodaje.
Perfil tranquilo, silencioso y enfocado en recuperar terreno en el plantel, Figal eligió este momento para mostrar algo de su vida personal. Un gesto mínimo que, por tratarse de Boca, retumbó dentro y fuera del fútbol.
Nacida el 25 de noviembre de 1993, Lucía Celasco es una modelo y empresaria de 31 años. Es hija de Mercedes Sarrabayrouse y Eduardo Celasco, y nieta de Susana Giménez. Pese a llevar un apellido fuerte del espectáculo argentino, siempre mantuvo un perfil bajo y selectivo con sus apariciones públicas.
La publicación de Figal hizo que su nombre volviera al centro de la escena mediática, pero desde una imagen simple que refleja naturalidad y cercanía.
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