“En el secundario sí… me siento medio mal, porque tengo ganas de terminarlo, me quedaron siete materias ahí”, admitió Trueno, entre risas, cuando Pergolini lo consultó por su situación escolar. La respuesta del conductor fue directa: “Vamos a terminarlo”.
En un intercambio distendido, Pergolini quiso saber cuáles eran las materias pendientes y Trueno reconoció que algunas le resultaron particularmente difíciles. Mencionó, por ejemplo, físico-química y bromeó con la utilidad de estudiar átomos.
El músico también explicó que su carrera en crecimiento impactó de lleno en la asistencia: contó que empezó a viajar con la FMS y actividades vinculadas al freestyle, acumuló faltas y hasta dijo que se llevó gimnasia por no ir, pese a que era lo que más le gustaba.
Trueno destacó el acompañamiento que recibió en el colegio Manuel Belgrano, al que describió como un colegio de arte que fue comprensivo con sus ausencias vinculadas al camino artístico. Según relató, allí le transmitían que no lo “iban a matar” por las faltas y que lo bancaron.
Sobre el final, Pergolini propuso una salida concreta: ir con Trueno al colegio en los próximos meses, gestionar opciones para rendir y, si se alineaba con el programa, mostrar el proceso como mensaje para su público. Trueno se mostró entusiasmado y hasta bromeó con que su mamá “se lo agradecería con el corazón en la mano”.
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