La causa que investiga al contador de 63 años detenido el viernes pasado por filmar a menores en una cafetería del microcentro de Posadas sumó un avance relevante este martes. El juez de Instrucción N.º 2, Juan Manuel Monte, imputó al sospechoso por presunta tenencia de Material de Abuso Sexual Infantil (MASI), una calificación que dependerá directamente del contenido encontrado en los dispositivos secuestrados.
El episodio ocurrió en un local ubicado en Catamarca y Buenos Aires. Según la denuncia, el hombre habría grabado a clientes, entre ellos menores de edad, lo que generó una situación de controversia con el dueño del lugar y derivó en la intervención policial inmediata.
El fiscal de Ciberdelitos, Juan Pablo Espeche, explicó que la acusación inicial se centró en el registro de imágenes, pero aclaró que la clave es determinar el objetivo real de la conducta. “No es delito filmar en la vía pública, pero filmar a menores en la vía pública habría que ver para qué está haciendo esa acción”, remarcó. Por eso, la investigación se enfoca en el análisis de los teléfonos y memorias secuestradas.
Tras la denuncia, el juez Monte ordenó allanamientos en dos propiedades vinculadas al acusado y el secuestro de dispositivos digitales. El hombre fue trasladado al juzgado y se abstuvo de declarar.
Pericias digitales y puntos clave de la investigación
El fiscal Espeche confirmó que esta semana se fijó fecha para la apertura y análisis técnico de los dispositivos. “Tenemos la denuncia, los teléfonos que fueron secuestrados y la memoria. A partir de ahí se establecen los puntos de pericia”, detalló.
La causa permanece bajo carátula provisoria de presunta tenencia de MASI. Los especialistas de la SAIC y del área de Cibercrimen serán los encargados de determinar si existió producción, almacenamiento o intercambio de material ilícito.
Por el momento, el acusado sigue detenido en la Comisaría Primera y no se descartan nuevas medidas a medida que avance la evaluación de la evidencia.
Advertencia sobre la exposición de menores en redes
Espeche también hizo referencia a un aspecto paralelo: los riesgos que implica la exposición de menores en internet. Señaló que la difusión de fotos de niños puede derivar en ciberacoso, acceso indebido a datos personales, suplantación de identidad, abuso sexual en línea y explotación sexual infantil.
