Verstappen, el rey de Qatar (REUTERS/Mohammed Salem)
Después de la carrera y con los ánimos encendidos, Zak Brown, CEO de McLaren, comparó a Verstappen con “ese tipo de una película de terror que siempre vuelve”. El tiro le duró poco: en conferencia, el piloto de Red Bull devolvió la pared con ironía.
“Bueno, pueden llamarme Chucky. Me pareció bastante gracioso. Yo me concentro en mí mismo y en lo que puedo controlar”, lanzó Verstappen, alimentando la tensión entre las escuderías justo antes de la carrera final en Abu Dhabi.
El neerlandés también detalló cómo vivió la decisión que definió el GP. Cuando Red Bull lo llamó a boxes tras el Safety Car por el incidente entre Hulkenberg y Gasly, pensó que era una oportunidad única:
“Cuando salí de boxes pensé: ‘Esta es una muy buena oportunidad para ganar’. Aunque tenía que administrar 25 vueltas de neumáticos”, explicó.
La lectura fue perfecta: mientras McLaren erró al no detenerse, Verstappen construyó una victoria que mantiene viva su ilusión del pentacampeonato.
En comparación con su recordada definición contra Hamilton, Verstappen aseguró llegar más liviano:
“Estoy mucho más relajado ahora. Si no lo gano, igual tuve una temporada increíble. Eso quita mucha presión”, dijo, aunque reconoció que dependerá de “factores externos” para alcanzar el título.
Pese a que Red Bull no fue el auto más competitivo en todos los circuitos, Verstappen destacó el progreso del RB21 y el esfuerzo colectivo:
“Ganamos carreras donde quizá no deberíamos haberlo hecho, tomando decisiones correctas como equipo”, analizó.
También valoró su propia evolución:
“Después de 11 años en la F1, cada temporada te vuelve más completo”.
Este sitio utiliza cookies.