Este martes por la tarde comenzará en Brasil el juicio contra Agostina Páez, la abogada argentina acusada de haber realizado gestos racistas contra empleados de un bar en Río de Janeiro. La joven permanece detenida bajo arresto domiciliario y enfrenta cargos por tres hechos de injuria racial, una figura contemplada dentro del marco legal antirracista del país vecino.
La audiencia está prevista para las 15.30 en el Tribunal Penal Nº 37, a cargo del juez Guilherme Schilling Pollo Duarte. De acuerdo con la acusación, Páez podría recibir una pena de hasta 15 años de prisión por los hechos que se le atribuyen.
El episodio que derivó en su detención ocurrió luego de una discusión en un bar de Río de Janeiro, donde la argentina vacacionaba junto a un grupo de amigas. Según la versión de la propia imputada, el conflicto comenzó por una cuenta mal cobrada. En medio del cruce con los mozos, Páez se retiró del lugar a los gritos y quedó registrada por cámaras de seguridad realizando gestos ofensivos que luego se viralizaron en redes sociales.
En las semanas previas al juicio, la joven publicó un video en sus redes sociales en el que pidió disculpas públicas por lo ocurrido. Allí reconoció haber tenido “una reacción muy grave” y sostuvo que no había hablado antes por recomendación de su anterior defensa.
A horas del inicio del proceso, su actual abogada, Carla Junqueira, planteó que lo más justo sería una condena baja, con posibilidad de que su defendida regrese a la Argentina. En declaraciones al programa “Tiempo de policiales” de ATP Stream, la letrada evitó generar expectativas sobre el fallo, aunque remarcó que, desde el punto de vista técnico, el caso debería encaminarse hacia una pena excarcelable.
Junqueira explicó además que la condena podría conocerse este mismo martes, aunque advirtió que eso dependerá del desarrollo de la audiencia, de las declaraciones de la querella y de las preguntas que formule la fiscalía. También adelantó que le recomendará a Páez no responder preguntas durante el juicio.
En caso de que el proceso se extienda más de 48 horas, la defensa planea pedir que se revoque la medida cautelar para que la joven pueda regresar a la Argentina y continuar las instancias judiciales por videoconferencia. La estrategia apunta con claridad a evitar una pena de cumplimiento efectivo.
La abogada también aseguró que Páez atraviesa un cuadro de fuerte afectación emocional desde su detención. Según detalló, recibe contención psicológica y psiquiátrica y está medicada con ansiolíticos debido al nivel de ansiedad y nerviosismo que presenta. En ese marco, la defensa considera que tanto el video con disculpas públicas como la carta de arrepentimiento presentada por la imputada deberían ser valorados al momento del veredicto.
El caso generó repercusión tanto en Brasil como en la Argentina por la gravedad de la acusación y por el impacto que tuvo la viralización de las imágenes. Con el juicio en marcha, la atención estará puesta ahora en la resolución del tribunal y en si la situación judicial de Páez le permitirá o no volver al país en el corto plazo.
