El Atlético de Madrid se metió en las semifinales de la UEFA Champions League 2025-2026 tras eliminar al Barcelona en una serie exigente, donde Julián Álvarez volvió a ser una pieza importante, aunque con un rol distinto al habitual.
Luego de su golazo de tiro libre en el partido de ida, el delantero argentino afrontó la revancha con una tarea mucho más táctica y de sacrificio. Su aporte no estuvo en la definición, sino en el trabajo sin pelota, clave para sostener al equipo ante el avance constante del conjunto catalán.
El mapa de calor reflejó con claridad su desempeño: Álvarez se movió mayormente en zonas alejadas del área rival, incluso con presencia marcada cerca del círculo central y sobre el lateral izquierdo. Su función estuvo más ligada al retroceso, la presión y el equilibrio que a la generación de peligro.
Máximo goleador del Atlético en esta Champions, el cordobés apenas pudo rematar una vez en todo el partido, en un tiro libre durante el segundo tiempo. El contexto del encuentro obligó al equipo a replegarse, y su rol acompañó esa necesidad.
En los minutos finales, con un Barcelona lanzado en busca del empate, el Atlético encontró espacios, pero la referencia ofensiva pasó a ser Alexander Sorloth, lo que terminó de confirmar el perfil del partido que le tocó jugar al argentino.
Los números también reflejan ese desgaste: Álvarez disputó 13 duelos entre aéreos y terrestres, intentó solo tres regates, no fue superado en defensa y cometió apenas dos infracciones. Un rendimiento enfocado en lo colectivo, lejos del brillo individual pero clave en el funcionamiento.
Este tipo de tareas no le resultan ajenas. Desde sus inicios en River Plate bajo la conducción de Marcelo Gallardo, Álvarez mostró una capacidad natural para adaptarse a distintas funciones, combinando sacrificio, inteligencia táctica y mentalidad competitiva.
De cara a las semifinales, el Atlético de Madrid quedó a tres partidos del título y mantiene en el argentino a uno de sus principales argumentos. Con nueve goles, Álvarez se ubica como el cuarto máximo anotador del torneo, detrás de Kylian Mbappé (14), Harry Kane (11) y Anthony Gordon (10), y todavía tiene margen para seguir ampliando su registro.
