Con esos valores, llenar el tanque de un auto estándar de 55 litros demanda una cifra cada vez más alta. En el caso de la nafta súper, el gasto llega a $120.450. Para quienes cargan Infinia, el costo asciende a $131.230.
El nuevo incremento se produce antes de que se cumpla el plazo de 45 días de congelamiento de precios anunciado por YPF a comienzos de abril. Aquella medida estaba condicionada a la evolución de los impuestos y del tipo de cambio, pero la compañía ya aplicó dos ajustes en los surtidores antes de finalizar ese período.
La suba vuelve a encender la preocupación por el impacto directo en el consumo y por su posible traslado a otros precios de la economía. El combustible incide en la movilidad cotidiana, pero también en la logística, el transporte de mercaderías y los costos generales de producción.
En Misiones, el escenario se da además en un contexto de retracción del consumo. Según datos oficiales citados por medios locales, las ventas de combustibles registraron en marzo una caída interanual, con una baja más marcada en la provincia, donde el consumo retrocedió más del 10%.
El aumento de la nafta se suma así a otros gastos fijos que vienen presionando sobre los ingresos familiares. Para los hogares, cada nueva actualización en los surtidores implica menos margen para cubrir consumos básicos y reorganizar el presupuesto mensual.
Mientras tanto, crece la expectativa por las decisiones que puedan tomar las demás petroleras en sus cuadros de precios. En un mercado sensible a los costos, al dólar y a la carga impositiva, cada movimiento de YPF suele funcionar como referencia para el resto del sector.
con información de Canal Doce Misiones
Este sitio utiliza cookies.