La cuarta Marcha Federal Universitaria volvió a convertir este martes a las calles argentinas en un escenario de protesta masiva en defensa de la educación pública.
Desde Buenos Aires hasta Misiones, estudiantes, docentes, investigadores, trabajadores no docentes y vecinos se movilizaron para exigir la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario y la recomposición salarial del sector.
En Posadas, la convocatoria tuvo una dimensión pocas veces vista en los últimos años. Las columnas comenzaron a concentrarse pasado el mediodía en la zona del mástil de avenida Mitre y Uruguay y avanzaron por el centro capitalino con banderas, carteles y cánticos en defensa de la universidad pública.
La movilización reunió no solo a la comunidad educativa, sino también a familias, sindicatos, organizaciones sociales y vecinos que acompañaron el reclamo. Según registros locales, la marcha ocupó varias cuadras y tuvo como destino la plaza 9 de Julio, donde se realizó el acto central.
Durante la jornada, el decano de la Facultad de Ciencias Económicas, Horacio Simes, destacó que el respaldo social “excede a los integrantes de la comunidad educativa”, en una señal del fuerte acompañamiento ciudadano al reclamo universitario.
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La protesta en Misiones se desarrolló en simultáneo con la concentración nacional en Plaza de Mayo, donde confluyeron federaciones estudiantiles, gremios docentes, rectores, sindicatos y sectores políticos de la oposición. Allí, el eje central también fue el pedido de cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario y la recomposición de los salarios docentes y no docentes.
El conflicto apunta al deterioro presupuestario del sistema universitario nacional. Según datos difundidos por el Consejo Interuniversitario Nacional, las transferencias al sistema sufrieron una caída real del 45,6% desde 2023, con impacto directo en salarios, becas, funcionamiento institucional e investigación científica.
Mientras las movilizaciones crecían en distintos puntos del país, el Gobierno nacional mantuvo una postura de confrontación con el sistema universitario. Desde el oficialismo se calificó la protesta como una movilización política impulsada por la oposición, mientras que las universidades insistieron en que el reclamo es presupuestario, salarial y académico.
En Misiones, además de Posadas, hubo actividades en Eldorado, Oberá y San Vicente, con clases públicas, cese de actividades e intervenciones estudiantiles para visibilizar el conflicto. La jornada dejó en evidencia la preocupación creciente dentro de las universidades nacionales frente a un escenario económico que, según advierten, compromete el funcionamiento del sistema.
La masividad de la convocatoria volvió a mostrar que la defensa de la universidad pública mantiene una fuerte legitimidad social. En Posadas, las calles colmadas reflejaron uno de los respaldos más contundentes del año al reclamo universitario.
