Según la Policía Militar, la víctima era propietaria de una empresa constructora y fue abordada durante la mañana del lunes, en el interior del condominio donde vivía. Cámaras de seguridad registraron el momento en que dos hombres lo redujeron y lo obligaron a subir a un vehículo.
La investigación apunta como principal sospechoso a un ex empleado de la víctima, despedido pocos días antes del crimen. Antes de ser asesinado, el empresario habría sido obligado a realizar transferencias vía Pix por una suma cercana a los 15 mil reales.
El cuerpo fue hallado en una zona de vegetación próxima a la BR-470, en Gaspar. De acuerdo con los primeros informes, la víctima tenía las piernas atadas y presentaba graves lesiones en la cabeza.
Durante el operativo, uno de los sospechosos fue detenido en Blumenau, mientras que el otro fue localizado en el aeropuerto de Campinas, en São Paulo, cuando intentaba escapar hacia Pará. Ambos habrían confesado su participación en el crimen.
El caso generó fuerte impacto en Santa Catarina porque uno de los acusados ya había sido condenado por un hecho similar: el secuestro de una médica en Belém, en 2024, quien permaneció 16 horas cautiva y también fue obligada a realizar transferencias bancarias.
La Policía Civil continúa investigando la mecánica del crimen, la participación de otros posibles involucrados y la motivación final del asesinato.
con información de Camboriú Noticias
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