Club Atlético Belgrano volvió a escribir una página histórica frente a Club Atlético River Plate. En una final vibrante disputada en el estadio Mario Alberto Kempes, el Pirata remontó el resultado en los minutos finales, ganó 3-2 y se consagró campeón del Torneo Apertura por primera vez.
El equipo dirigido por Eduardo Coudet había logrado imponerse durante varios pasajes del encuentro y parecía encaminarse al título tras el gol de Tomás Galván en el complemento. Sin embargo, Belgrano reaccionó sobre el cierre y terminó dando vuelta el partido con Nicolás Fernández como héroe absoluto.
El primer tiempo terminó igualado 1-1 en un trámite intenso y cambiante. Belgrano arrancó mejor y generó peligro en los primeros minutos, aunque River respondió con firmeza y logró abrir el marcador a los 17 minutos. Tras una gran combinación por izquierda entre Marcos Acuña y Galván, Facundo Colidio apareció solo en el área para empujar la pelota y marcar el 1-0.
La respuesta cordobesa llegó rápidamente. Luego de un tiro de esquina ejecutado por Lucas Zelarayán, Leonardo Morales ganó de cabeza y puso el empate para el Pirata, que volvió a meterse en partido ante un Kempes repleto.
En el segundo tiempo, River volvió a golpear. A los 14 minutos, Colidio lideró una gran contra y asistió a Galván, quien definió cruzado ante Thiago Cardozo para establecer el 2-1 parcial.
Cuando parecía que el Millonario tenía controlada la final, Belgrano encontró fuerzas en el cierre. El ingreso de Franco Vázquez y Uvita Fernández cambió el desarrollo del encuentro. Primero, el delantero convirtió de penal tras una revisión del VAR encabezada por Leandro Rey Hilfer y sancionada por Yael Falcón Pérez.
Minutos después, Fernández volvió a aparecer dentro del área para empujar una pelota suelta luego de una gran acción individual del Mudo Vázquez y desatar la locura celeste con el 3-2 definitivo.
La victoria tuvo un sabor especial para Belgrano y sus hinchas, ya que inevitablemente recordó aquella histórica Promoción de 2011, cuando el Pirata derrotó a River y provocó el único descenso de la historia del club de Núñez.
Esta vez no hubo descenso en juego, pero sí un título. Y Belgrano volvió a festejar frente a River, otra vez en Córdoba y otra vez en una definición cargada de emoción, tensión y dramatismo hasta el último minuto.
