Las elecciones internas de la Asociación Nacional Republicana (ANR) dejaron un claro ganador: el movimiento Honor Colorado. La corriente liderada por el expresidente y actual titular del Partido Colorado, Horacio Cartes, se impuso en los principales distritos del país y consolidó su predominio dentro de la principal fuerza política paraguaya.
Los resultados del sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP) confirmaron que el oficialismo colorado obtuvo la mayoría de las candidaturas para las elecciones municipales previstas para el próximo 4 de octubre, fortaleciendo además su estructura territorial con vistas a los futuros desafíos electorales.
La jornada convocó a cerca de 2,8 millones de afiliados habilitados para participar de unas internas que definieron candidaturas para intendencias y concejalías en todo el país. En total estuvieron en disputa más de 16.700 precandidaturas.
Uno de los principales focos estuvo puesto en Asunción, donde Camilo Pérez se quedó con la candidatura colorada para disputar la intendencia de la capital. El resultado fue interpretado como una de las victorias más significativas para el cartismo dentro del proceso electoral.
El dominio de Honor Colorado también se hizo sentir en el departamento Central, considerado el distrito con mayor peso electoral del país. Allí, los sectores disidentes agrupados en Fuerza Republicana y Colorado Añetete sufrieron una fuerte derrota, logrando conservar únicamente algunos espacios puntuales.
Ante los resultados, el expresidente Mario Abdo Benítez reconoció públicamente la derrota de su sector y manifestó que acompañará a los candidatos surgidos de las urnas con el objetivo de preservar la unidad partidaria de cara a las elecciones generales.
Con las candidaturas ya definidas, el Partido Colorado iniciará ahora una nueva etapa de campaña enfocada en retener los principales municipios del país y ampliar su presencia en los gobiernos locales.
La contundencia de los resultados también es observada como un factor que podría influir en la configuración del escenario político paraguayo de los próximos años, especialmente en el camino hacia las elecciones nacionales de 2028.
