El Gobierno nacional eliminó el Ministerio del Interior y transfirió sus funciones a la Jefatura de Gabinete, encabezada por Diego Santilli.
La decisión fue oficializada mediante un Decreto de Necesidad y Urgencia publicado en el Boletín Oficial y responde, según el texto oficial, a “razones de gestión”.
Con esta reestructuración, Santilli concentrará las competencias vinculadas a la relación política e institucional con las provincias, los municipios y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
También quedarán bajo la órbita de la Jefatura de Gabinete la coordinación de asuntos interjurisdiccionales, el régimen electoral, los partidos políticos y las políticas de descentralización y federalización del Estado.
La medida lleva la firma del presidente Javier Milei y de los integrantes del gabinete nacional, incluido el propio Santilli, quien esta semana asumió como jefe de Gabinete tras la salida de Manuel Adorni.
Además de las funciones que tenía el Ministerio del Interior, la Jefatura de Gabinete incorporará la supervisión del Registro Nacional de las Personas (Renaper), la coordinación de políticas para zonas de frontera y la ejecución de iniciativas de carácter federal.
El decreto también establece intervención en áreas vinculadas al turismo, el ambiente, el deporte, la ciencia y la tecnología, el desarrollo regional y las comunidades indígenas.
Como parte de la nueva estructura, el Gobierno creó dos cargos para asistir a Santilli: un vicejefe de Gabinete y un vicejefe de Gabinete del Interior. Ambos tendrán jerarquía de secretario y podrán recibir facultades delegadas por el ministro coordinador.
Con la eliminación del Ministerio del Interior, la Casa Rosada reorganiza el esquema de gestión política y concentra en la Jefatura de Gabinete el vínculo con las provincias y buena parte de la agenda federal del Gobierno.