La mujer, de 30 años, recibió el alta en el Hospital Madariaga y quedó a disposición de la Justicia de Misiones. La causa fue caratulada provisoriamente como homicidio agravado por el vínculo en concurso con tentativa de suicidio.
La madre de Ilan Mareco Vázquez, el niño de 8 años hallado muerto en una vivienda de Santa Ana, fue dada de alta este martes en el Hospital Escuela de Agudos Ramón Madariaga de Posadas y quedó formalmente detenida. La mujer, de 30 años, permanecía internada bajo custodia policial desde el lunes, cuando fue encontrada con lesiones dentro del domicilio donde ocurrió el hecho.
Por disposición de la Justicia de Misiones, la investigación fue caratulada preventivamente como “homicidio agravado por el vínculo, en concurso con suicidio en grado de tentativa”. La detenida deberá comparecer ante el juez de la causa para prestar declaración indagatoria, mientras continúan las medidas destinadas a reconstruir las circunstancias de la muerte del menor.
El episodio ocurrió el lunes por la mañana en una vivienda del barrio Nueva Ciudad del Este, en la localidad de Santa Ana. La Policía llegó al lugar después de recibir un llamado al 911 que alertaba sobre una situación de extrema gravedad y, al ingresar al inmueble, encontró al niño de 8 años sin vida.
En la misma habitación se encontraba su madre con cortes en distintas partes del cuerpo. Según las primeras actuaciones incorporadas a la causa, las lesiones habrían sido autoinfligidas. La mujer fue atendida inicialmente en el hospital local y posteriormente trasladada al Madariaga, donde permaneció internada hasta recibir el alta médica.
La Dirección de Asuntos de Familia y Género informó que el grupo familiar registraba antecedentes de violencia doméstica. Entre 2024 y 2026 se habían presentado denuncias cruzadas entre la pareja por situaciones de maltrato y conflictos de convivencia.
María Itatí Olmedo, tía del niño, aseguró que dentro del hogar existían episodios reiterados de violencia contra los hijos, especialmente cuando el padre se ausentaba por cuestiones laborales. “Le pegaba feo, con cinto, con garrote. Nosotros mirábamos y teníamos que aguantar por miedo a que reaccionara mal contra nosotros, nos tirara una piedra o nos agrediera”, relató.
La mujer también sostuvo que los niños permanecían aislados de sus primos y vecinos. Además, señaló que su hermana tenía indicado un tratamiento médico con controles y medicación inyectable en Posadas, pero que había decidido interrumpirlo.
Olmedo recordó además un episodio anterior ocurrido en Loreto, donde la imputada habría atacado a su pareja y agredido a una mujer policía antes de ser demorada. Actualmente, la detenida permanece alojada en esa localidad a disposición del magistrado interviniente.
Aunque en las primeras horas se evaluó la posibilidad de que la mujer hubiera atravesado un brote psicótico, los exámenes preliminares realizados durante su internación descartarían, de acuerdo con la información incorporada a la investigación, la existencia de una patología psiquiátrica activa que le impidiera comprender la criminalidad de sus actos.
Las otras dos hijas de la detenida, de 15 y 10 años, quedaron provisoriamente bajo el cuidado de una tía materna. Equipos interdisciplinarios de la Justicia y organismos encargados de la protección de niños y adolescentes evalúan ahora su situación familiar y las medidas de resguardo que deberán adoptarse.