Un grupo fuertemente armado atacó un puesto policial de la colonia Naranjito, en el departamento paraguayo de Canindeyú. También resultó herido un agente y se desplegó un operativo conjunto de policías y militares.
Un violento ataque armado contra un puesto policial del departamento paraguayo de Canindeyú dejó tres personas muertas y un agente herido. El hecho ocurrió en la colonia Naranjito, distrito de Ybyrarobaná, en una zona del noreste de Paraguay cercana a la frontera con Brasil.
Las víctimas fatales fueron identificadas como los suboficiales Herminio Ojeda y Atilio Martínez, además del funcionario civil Yosimar Píris, quien se desempeñaba como secretario en la dependencia. Otro policía resultó herido y fue trasladado al Hospital de Policía Rigoberto Caballero, en Asunción, donde permanece estable.
El ataque se produjo alrededor de las 23 del martes contra el Puesto Policial N.º 4, ubicado sobre la ruta PY03, a unos 60 kilómetros de Curuguaty. De acuerdo con los primeros datos, los agresores habrían llegado a pie desde una zona boscosa y sorprendieron a los efectivos que se encontraban de guardia.
Las estimaciones iniciales señalaron que participaron entre 20 y 30 hombres vestidos con prendas de camuflaje y equipados con armas largas. Sin embargo, las autoridades indicaron posteriormente que la cantidad de atacantes podría haber sido menor.
Después de los disparos, el grupo incendió parte de la sede policial, una patrullera y varios vehículos particulares mediante artefactos de fabricación casera. Los investigadores encontraron vainillas correspondientes a escopetas y fusiles de calibres 5.56 y 7.62. También se analiza la sustracción de armas de la dependencia.
Los atacantes todavía no fueron identificados. El comandante de la Policía Nacional, César Silguero, sostuvo que se trató de una organización criminal con un importante nivel de coordinación, aunque aclaró que por el momento no se puede atribuir el hecho a un grupo determinado.
El ministro de Defensa paraguayo, Óscar González, afirmó que ninguna hipótesis fue confirmada ni descartada. Entre las organizaciones bajo análisis aparecen grupos dedicados al narcotráfico, el denominado Clan Macho y el autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo, aunque todavía no existen pruebas que permitan vincularlos directamente con el ataque.
La Policía Nacional, el Ministerio Público y personal militar desplegaron rastrillajes, controles y sobrevuelos con drones en la zona para localizar a los responsables y reunir evidencias.