El juez del Supremo Tribunal Federal de Brasil busca determinar si el expresidente autorizó el uso de su imagen y su voz en un mensaje electoral difundido durante la convención del Partido Liberal.
Una eventual autorización podría ser considerada una violación de las restricciones de su prisión domiciliaria. Si no hubo consentimiento, la responsabilidad podría recaer sobre Flávio Bolsonaro y el partido.
El juez Alexandre de Moraes, integrante del Supremo Tribunal Federal de Brasil, concedió un plazo de 48 horas para que la defensa del expresidente Jair Bolsonaro informe si autorizó la producción y difusión de un video creado con inteligencia artificial.
El contenido fue exhibido durante la convención nacional del Partido Liberal, en la que se oficializó la candidatura presidencial del senador Flávio Bolsonaro.
En la grabación aparecía una versión digital del exmandatario, cuya imagen y voz habían sido generadas mediante inteligencia artificial. El mensaje expresaba respaldo a la candidatura de su hijo y pedía a los seguidores que lo recibieran “con los brazos abiertos”.
Moraes sostuvo que una eventual autorización de Bolsonaro para utilizar su imagen y su voz en un contenido político-electoral podría representar una nueva violación de las restricciones que pesan sobre el expresidente.
Bolsonaro cumple una prisión domiciliaria humanitaria. Según advirtió el magistrado, una infracción considerada grave podría provocar la revocación del beneficio y su regreso al régimen cerrado.
La posible responsabilidad de Flávio Bolsonaro y del PL
El juez también evaluó el escenario en el que el video hubiera sido realizado y difundido sin el consentimiento del exmandatario.
En ese caso, la responsabilidad podría recaer sobre Flávio Bolsonaro y el Partido Liberal. La conducta podría ser encuadrada como “deepfake”, una práctica expresamente prohibida por la legislación electoral brasileña.
La normativa impide crear o divulgar contenidos sintéticos que asocien artificialmente la imagen, la voz o declaraciones de una persona con candidatos, partidos o causas políticas sin una autorización expresa.
Moraes recordó que el Tribunal Superior Electoral sostiene que el uso no autorizado de la imagen de dirigentes políticos puede configurar propaganda irregular y desinformación electoral.
Según el magistrado, la utilización de imágenes, voces y otros elementos visuales en un contexto capaz de inducir a error al electorado representa una violación de las reglas del proceso electoral.
Bolsonaro tiene suspendidos sus derechos políticos
La resolución también señala que, si se comprueba que el contenido fue difundido sin la aprobación de Bolsonaro para generar la impresión de que participa de la campaña, la maniobra podría ser considerada desinformación mediante contenido sintético manipulado.
El exmandatario tiene suspendidos sus derechos políticos, por lo que no puede participar formalmente de actividades electorales.
Moraes recordó además que, después de la reciente difusión de una carta de Bolsonaro por parte de su hijo, había prohibido la publicación de manifiestos político-electorales vinculados con el expresidente, incluso cuando fueran divulgados por terceros y mediante cualquier plataforma.
Con información de Correio do Povo y Estadão Conteúdo.