Los 13 ocupantes de la aeronave murieron tras el impacto registrado el sábado en el sur de Perú. Entre las víctimas había 11 turistas europeos y dos tripulantes peruanos.

La Comisión de Investigación de Accidentes Aéreos analiza las comunicaciones con la torre de control, la trayectoria del vuelo y los restos de la nave para determinar las causas.

La avioneta que se estrelló el sábado cerca de las Líneas de Nazca, en el sur de Perú, reportó problemas mecánicos antes de perder contacto con la torre de control. El accidente provocó la muerte de sus 13 ocupantes, entre ellos 11 turistas europeos y dos tripulantes peruanos.

La aeronave, una Cessna Gran Caravan C-208 perteneciente a la empresa Aerodiana, había despegado cerca del mediodía desde el aeropuerto de Pisco, en la región de Ica, para realizar un vuelo turístico sobre los geoglifos de Nazca.

El ministro peruano de Comercio Exterior y Turismo, Rogers Valencia, confirmó este domingo que la tripulación llegó a comunicarse con las autoridades aeronáuticas para advertir sobre un inconveniente técnico.

“Hubo una llamada desde la nave para indicar que tenía problemas mecánicos”, declaró el funcionario desde el lugar del accidente. La comunicación forma parte de la investigación abierta para establecer qué ocurrió durante los últimos minutos del vuelo.

La Comisión de Investigación de Accidentes Aéreos analiza la trayectoria de la aeronave, las conversaciones mantenidas con la torre de control y las condiciones en las que quedaron los restos. El objetivo es contrastar esos elementos y determinar las causas del siniestro.

“Van a haber resultados inmediatos y el proceso mismo de la evaluación de cómo han quedado los restos para conocer en profundidad el motivo” del accidente, afirmó Valencia.

Once turistas y dos tripulantes entre las víctimas

La avioneta transportaba a siete turistas italianos, dos españoles y dos alemanes, además de los dos tripulantes peruanos. No se registraron sobrevivientes.

Valencia se trasladó este domingo hasta Nazca y mantuvo contacto con los cónsules de Italia y Alemania, a quienes expresó sus condolencias por las muertes.

El accidente ocurrió alrededor de las 13:00 del sábado, a unos dos kilómetros del aeródromo de Nazca. De acuerdo con el Ministerio de Transportes y Comunicaciones, la aeronave sobrevolaba las inmediaciones de Socos, en el distrito de Pueblo Nuevo, cuando la tripulación informó una situación de emergencia.

Luego de esa comunicación se perdió todo contacto radial. Personal de la Dirección General de Aeronáutica Civil, bomberos aeronáuticos y efectivos de la Policía Nacional se movilizaron inmediatamente hasta la zona y confirmaron el fallecimiento de todos los ocupantes.

Investigan las responsabilidades

El ministro aseguró que el aeropuerto de Pisco estaba “perfectamente operativo” y señaló que Aerodiana contaba con la certificación legal correspondiente para realizar sus vuelos.

No obstante, indicó que la investigación deberá establecer si existió algún nivel de responsabilidad por parte de la empresa operadora, de los responsables del mantenimiento o de otros actores vinculados con el vuelo.

Valencia sostuvo que una pronta definición resulta importante para el Estado peruano, las familias de las víctimas, la compañía aérea y el fabricante de la aeronave.

El funcionario también defendió las condiciones generales de seguridad turística del país y reconoció que el accidente representa un desafío para la recuperación del sector.

“Tenemos un gran desafío a nivel nacional de volver a generar turismo a Perú”, afirmó, antes de asegurar que el país cuenta con protocolos para las operaciones turísticas.


Con información de EFE.