El gobernador bonaerense aseguró que el Gobierno nacional primero desfinancia a las provincias y luego ofrece recursos a cambio de apoyo legislativo.

Además, afirmó que las 24 jurisdicciones perdieron más de $47 billones desde 2023 y cuestionó el impacto del modelo económico sobre el empleo, las empresas y el federalismo.

El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, acusó al Gobierno de Javier Milei de utilizar los fondos destinados a las provincias como una herramienta de presión política para conseguir respaldo en el Congreso.

“El método elegido es la extorsión”, afirmó el mandatario bonaerense al cuestionar las negociaciones entre la Casa Rosada y los gobernadores. Según planteó, el Ejecutivo nacional “primero asfixia” financieramente a las jurisdicciones y luego ofrece recursos a cambio de acompañamiento político.

Las declaraciones fueron incluidas en una columna de opinión publicada en el diario La Voz del Interior, donde Kicillof sostuvo que el Gobierno retiene transferencias y las convierte en moneda de negociación para avanzar con iniciativas legislativas, entre ellas la suspensión de las PASO.

Kicillof estimó una pérdida de $47 billones

El gobernador aseguró que las 24 jurisdicciones acumularon una pérdida superior a los $47 billones a precios constantes desde 2023. Según sus cálculos, ese monto equivale a unos cuatro puntos del Producto Bruto Interno y representa una caída real del 13,4% en los recursos disponibles.

Kicillof atribuyó esa reducción a tres factores: una menor coparticipación federal, la caída de la recaudación provincial y la disminución de las transferencias nacionales no automáticas.

En el primer caso, vinculó el retroceso con la caída de la actividad económica y los cambios en impuestos coparticipables. También señaló que la recesión afectó la recaudación propia de las provincias, especialmente en actividades como la industria, la construcción y el comercio.

El tercer componente, según su análisis, fue la retención discrecional de recursos nacionales. El mandatario afirmó que el recorte alcanzó a todas las provincias, independientemente de la identidad política de sus gobernadores, con caídas reales de entre el 1% y el 24%.

Cuestionamientos al modelo económico

Kicillof también criticó los resultados económicos de la administración nacional y aseguró que durante los primeros 30 meses de gestión se perdieron más de 300.000 puestos de trabajo y cerraron alrededor de 26.000 empresas.

De acuerdo con su planteo, el modelo económico benefició principalmente a la minería, el petróleo y el gas, el agro concentrado y la intermediación financiera.

En contraste, afirmó que la industria acumula una caída del 12%, el comercio del 5% y la construcción del 15%.

El gobernador sostuvo que el impacto no se limita a la provincia de Buenos Aires y mencionó recorridas por Tierra del Fuego, Córdoba y Corrientes, donde aseguró haber encontrado problemas similares.

Entre ellos enumeró la pérdida de puestos de trabajo, la apertura de importaciones, la falta de inversiones, la crisis de las economías regionales y la reducción del financiamiento nacional.

Un reclamo por el federalismo

Kicillof consideró que el Gobierno reemplazó la cooperación entre la Nación y las provincias por una lógica de “premios y castigos” destinada a disciplinar políticamente a los gobernadores.

“El problema no es una provincia ni un gobernador sino un modelo económico que golpea por igual a territorios muy distintos”, expresó.

Finalmente, advirtió que una eventual reelección de Milei profundizaría los problemas actuales y llamó a construir acuerdos políticos amplios para recuperar “un proyecto nacional de producción, trabajo y desarrollo”.


Con información de Ámbito y La Voz del Interior.