Las autoridades iniciaron el desmontaje total de la estructura ante las previsiones asociadas al fenómeno de El Niño. El Parque Nacional Iguazú continuará abierto y los visitantes podrán recorrer los circuitos Superior e Inferior.
El Parque Nacional Iguazú inició este lunes el cierre preventivo del Circuito Garganta del Diablo y el desmontaje completo de las pasarelas de acceso, ante la posibilidad de una crecida extraordinaria del río Iguazú durante los próximos meses.
La medida fue adoptada luego de estudios meteorológicos e hidrológicos que anticipan mayores probabilidades de lluvias intensas y un aumento considerable del caudal durante septiembre y octubre, en el marco del fenómeno climático de El Niño.
La administración del parque informó que el circuito permanecerá cerrado por tiempo indeterminado mientras avanzan las tareas de repliegue. Sin embargo, el área protegida continuará funcionando con normalidad y mantendrá habilitados los circuitos Superior e Inferior, además de otros miradores.
A diferencia de operativos anteriores, cuando se retiraban únicamente las barandas y se aseguraban mediante cables de acero, esta vez se desmontará toda la estructura. Los trabajos incluyen la extracción de pisos, rejillas y componentes metálicos, mientras que permanecerán únicamente los pilares de hormigón fijados en el cauce.
La pasarela tiene más de un kilómetro de extensión y permite a los visitantes avanzar sobre el río hasta llegar a pocos metros de la Garganta del Diablo, el salto más imponente del conjunto de cataratas.
La crecida de 2023 como antecedente
La decisión preventiva tiene como antecedente la histórica crecida registrada en octubre de 2023, cuando el aumento del nivel del río causó graves daños en las pasarelas del lado argentino.
En aquella oportunidad, varios tramos quedaron destruidos y la reconstrucción demandó cerca de ocho meses de trabajo. A partir de esa experiencia, las autoridades modificaron el protocolo para evitar nuevas pérdidas de gran magnitud.
El objetivo del desmontaje anticipado es preservar la infraestructura, proteger a los visitantes y trabajadores, y facilitar una recuperación más rápida del circuito una vez superado el período de mayor riesgo.
De acuerdo con el cronograma previsto, las tareas se extenderán durante agosto. La estructura será trasladada a un área segura próxima a la estación ferroviaria de la Garganta del Diablo, donde quedará almacenada hasta que mejoren las condiciones.
La previsión es comenzar el montaje nuevamente durante noviembre, con la intención de reabrir el circuito en diciembre, coincidiendo con la temporada alta de verano.
El parque continuará abierto
Desde la concesionaria Iguazú Argentina aclararon que la medida no implica el cierre del Parque Nacional Iguazú. Los demás recorridos permanecerán disponibles para los turistas y continuarán las actividades habituales en el área protegida.
La decisión se conoció después de una temporada invernal con una importante afluencia de visitantes. Durante julio, el parque recibió a más de 143.000 personas.
Las autoridades indicaron que la prioridad es preservar la seguridad y garantizar que la Garganta del Diablo pueda volver a recibir turistas una vez que finalice la etapa de mayor riesgo climático.
