La rosarina de 32 años fue localizada este lunes en el Consulado Argentino de Florianópolis, donde se presentó para solicitar asistencia y viajar a San Pablo.
Su identidad fue confirmada mediante el cotejo de huellas dactilares. La Justicia y las autoridades diplomáticas coordinan su regreso al país.
Micaela Albornoz, la mujer de 32 años que era buscada desde el 24 de junio tras desaparecer de su casa en Rosario, fue encontrada este lunes en el Consulado Argentino de Florianópolis, Brasil.
La rosarina llegó por sus propios medios a la sede diplomática para solicitar asistencia económica con el objetivo de trasladarse hasta San Pablo. Llevaba consigo el documento de identidad de una vecina de su barrio, que era rastreado por el Ministerio de Justicia y Seguridad de Santa Fe.
El personal del consulado advirtió la situación al verificar la documentación y se comunicó con las autoridades argentinas. La identidad de Albornoz fue confirmada posteriormente mediante el cotejo de sus huellas dactilares.
La vocera del Gobierno santafesino, Virginia Coudannes, informó que la Provincia inició gestiones para determinar su estado de salud. “Micaela Albornoz apareció en Florianópolis y la Provincia realiza gestiones para garantizar que se encuentra en buenas condiciones de salud”, comunicó.
Federico Angelini, secretario de Gestión Institucional del Ministerio de Justicia y Seguridad provincial, explicó que la mujer se presentó voluntariamente para solicitar distintas formas de asistencia, entre ellas ayuda económica para viajar a San Pablo.
Según indicó, el personal consular procuró que permaneciera en el lugar mientras se realizaban las consultas necesarias para establecer su identidad y dar aviso a las autoridades argentinas. La coordinación de su regreso quedó sujeta a las decisiones de la Justicia y a las gestiones de las cancillerías de Argentina y Brasil.
La familia recibió la noticia este lunes
Los familiares fueron informados sobre el hallazgo durante la tarde. El cónsul argentino se comunicó con Alejo, hermano de Micaela, y le mostró una imagen en la que se la observaba sentada y comiendo.
“Estaba tranquila, se la veía bien. Ahora estamos insistiendo con el Gobierno para la repatriación, para que la traigan de nuevo”, expresó el hermano.
Claudia, madre de Micaela, manifestó su alivio después de más de 40 días de incertidumbre. “Estoy contenta, lo soñaba, estoy feliz porque encontraron a mi hija. Estoy angustiada, pero por la felicidad de saber que está viva, que está bien, y quiero decirle que la amo y que tengo ansiedad de abrazarla”, declaró.
La búsqueda había comenzado el 24 de junio, cuando Albornoz salió de su vivienda ubicada en Bécquer al 500 bis, en el barrio Tablada de Rosario. Durante las semanas siguientes surgieron pistas en distintas provincias y se detectaron movimientos vinculados con su cuenta bancaria y la utilización del documento de otra persona.
La investigación la ubicó en diferentes momentos en Santa Fe, Córdoba, Santiago del Estero, Entre Ríos y Misiones. El Gobierno santafesino había ofrecido una recompensa de 10 millones de pesos para quienes aportaran información útil sobre su paradero.
La búsqueda adquirió alcance internacional luego de que la Fiscalía de Córdoba emitiera una notificación amarilla de Interpol. La última pista conocida antes del hallazgo la situaba en Misiones.
Finalmente, el documento que llevaba consigo permitió alertar a las autoridades cuando se presentó en el consulado de Florianópolis. Con su identidad confirmada, la Justicia analiza ahora las medidas de resguardo y los pasos necesarios para concretar su regreso a la Argentina.