La Ciudad avanzará con la modernización del Autódromo Oscar y Juan Gálvez para intentar obtener la homologación Grado 1 de la Federación Internacional del Automóvil, requisito necesario para recibir a la máxima categoría.

El jefe de Gobierno porteño sostuvo que el eventual Gran Premio de la Argentina deberá financiarse con capitales privados y que el Estado local no pagará el canon exigido por la Fórmula 1.

El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, confirmó que la Ciudad de Buenos Aires avanzará con las obras requeridas para modernizar el Autódromo Oscar y Juan Gálvez, con el objetivo de recuperar la homologación internacional necesaria para albergar una carrera de Fórmula 1.

El proyecto apunta a que el circuito de Villa Lugano alcance el Grado 1 otorgado por la Federación Internacional del Automóvil (FIA), la máxima certificación para autódromos y una condición indispensable para integrar el calendario de la principal categoría del automovilismo mundial.

La decisión representa un primer paso institucional y técnico, aunque no garantiza por sí sola el regreso del Gran Premio de la Argentina. Para concretar una fecha será necesario completar las obras, obtener la aprobación de la FIA y alcanzar un acuerdo comercial con la organización de la Fórmula 1.

“Tomamos la decisión de ir por las obras que requiere la F1; es un proyecto a largo plazo que nos va a posicionar de nuevo en el centro del deporte mundial. Las obras en el Autódromo se van a realizar bajo un esquema transparente, dándole la infraestructura necesaria a una Ciudad que respira automovilismo”, afirmó Macri.

Las reformas previstas en el circuito

El programa contempla una intervención integral sobre la pista y las instalaciones de servicios del autódromo. Entre los trabajos previstos se encuentran la ampliación y el rediseño de las zonas de escape, la construcción de nuevos boxes y la instalación de barreras de contención Tecpro.

También se proyecta renovar la torre de control y las salas de prensa, además de adaptar distintos sectores del circuito a las exigencias de seguridad, funcionamiento y conectividad establecidas para los monoplazas actuales.

Las modificaciones deberán responder a los parámetros técnicos de la FIA, tanto en materia de protección de los pilotos como de capacidad operativa para recibir a los equipos, autoridades deportivas, medios de comunicación y público.

El objetivo del Ejecutivo porteño es actualizar una infraestructura histórica del automovilismo argentino que actualmente no reúne las condiciones necesarias para recibir una competencia de Fórmula 1.

Un Gran Premio con financiamiento privado

Jorge Macri señaló que el eventual regreso de la categoría deberá sostenerse mediante un modelo de financiamiento privado. Según explicó, la Ciudad no destinará fondos públicos al pago del canon comercial que exige la organización para incorporar una carrera al calendario.

El Gobierno porteño pretende concentrar su participación en las obras de infraestructura, las condiciones de accesibilidad, la capacidad hotelera y el marco institucional necesario para recibir un acontecimiento deportivo internacional.

La estrategia contempla que empresas y patrocinadores privados aporten los fondos requeridos para la organización del Gran Premio, aunque todavía no se informó un cronograma definitivo de trabajos, el costo total de la remodelación ni una posible fecha para el retorno de la competencia.

El antecedente de la Fórmula 1 en Buenos Aires

La iniciativa busca devolver al Autódromo Oscar y Juan Gálvez un lugar dentro de los principales circuitos internacionales. La pista porteña fue durante décadas el escenario del Gran Premio de la Argentina, pero necesita una transformación profunda para adaptarse a las condiciones actuales de la categoría.

El proyecto también apunta a potenciar la actividad económica y turística del sur de la Ciudad mediante la llegada de visitantes, equipos, patrocinadores y medios internacionales.

El avance de las obras y la posterior evaluación de la FIA serán determinantes para conocer si Buenos Aires podrá volver a postularse formalmente como sede de la Fórmula 1. Por el momento, la Ciudad inició un proceso de largo plazo destinado a recuperar la categoría internacional del autódromo y mejorar su infraestructura deportiva.


Con información de Política y Medios