Las provincias buscan coordinar respuestas y reforzar protocolos frente a un fenómeno que podría extender sus efectos hasta comienzos del otoño.
El fenómeno de El Niño comenzó a ocupar un lugar central en la planificación turística del Litoral argentino, donde distintas provincias ya trabajan en medidas preventivas ante la posibilidad de lluvias más frecuentes, crecidas y alteraciones en atractivos naturales durante buena parte de la próxima temporada.
Entre Ríos, Santa Fe y Misiones encabezan las acciones de prevención, aunque el escenario también alcanza a Corrientes, Chaco y Formosa. Cada provincia analiza el impacto potencial sobre sus principales productos turísticos, desde playas y balnearios hasta parques nacionales, corredores ribereños, eventos y servicios.
Facundo Azar, especialista del Centro de Monitoreo Meteorológico y Climático Sistema de Alerta Temprana, explicó que las regiones donde podrían observarse los mayores impactos son Formosa, Chaco, Misiones, Corrientes, Entre Ríos, Santa Fe y Córdoba, además del norte y centro de Buenos Aires en menor medida.
“Las regiones en las cuales los mayores impactos se van a ver son Formosa, Chaco, Misiones, Corrientes, Entre Ríos, Santa Fe, Córdoba y, en menor medida, el norte y centro de la provincia de Buenos Aires”, detalló.
El especialista aclaró que El Niño no necesariamente genera tormentas de mayor intensidad, sino una mayor recurrencia de episodios meteorológicos adversos. “No es que intensifica los fenómenos, sino que hace que sean más repetidos en el tiempo”, explicó.
Las previsiones indican además que el escenario podría extenderse hasta comienzos del otoño, con acumulados de precipitaciones superiores a los promedios históricos y niveles elevados en distintos cursos de agua.
Sin embargo, la posibilidad de anticipar una temporada más húmeda no permite establecer con precisión cuándo ni dónde ocurrirá cada fenómeno. “No te puedo decir que va a ser el 15 de enero, porque eso sí es imposible”, explicó Azar.
En Entre Ríos, el foco está puesto principalmente sobre balnearios y zonas ribereñas. Jorge Satto, secretario de Turismo provincial y presidente del Consejo Litoral de Turismo, descartó que por el momento se evalúe suspender actividades o festivales previstos para el verano.
“Es muy prematuro. Tratamos de dar la mayor cantidad posible de certezas, pero son muy pocas las que se pueden dar tres, cuatro o cinco meses antes”, sostuvo.
La provincia trabaja además en alternativas para sostener la actividad turística en caso de que algunas playas queden afectadas por crecidas. Entre las opciones aparecen carnavales, bodegas, complejos termales, museos, espacios culturales y el Parque Nacional El Palmar.
Satto indicó además que las previsiones ya comenzaron a modificar algunas recomendaciones de inversión. “Estamos sugiriendo que no se hagan inversiones para preparar un parador en la zona costera porque lo más probable es que venga una inundación y lo dañe”, señaló.
En Santa Fe, la planificación se concentra sobre los corredores turísticos vinculados con los ríos Paraná y Salado, además de prestadores, establecimientos y eventos que podrían verse afectados.
La secretaria de Turismo provincial, Marcela Aeberhard, destacó la importancia de “compartir información, generar diagnósticos y relevamientos que permitan anticipar respuestas” para los sectores económicos y productivos.
Santa Fe puso a disposición del resto de la región su Plan Provincial de Acción para el Cambio Climático y prevé continuar articulando con organismos nacionales vinculados con protección civil, emergencias y gestión del riesgo.
Misiones, por su parte, mantiene bajo seguimiento los ríos Iguazú y Uruguay debido a su incidencia directa sobre dos de sus principales atractivos naturales: las Cataratas del Iguazú y los Saltos del Moconá.
El ministro de Turismo misionero, José María Arrúa, señaló que el trabajo se concentra en garantizar la seguridad, accesibilidad y operatividad de los destinos ante eventuales crecidas.
“Mientras el Circuito Garganta del Diablo permanece temporalmente cerrado por tareas preventivas sobre las pasarelas, los demás atractivos del Parque Nacional Iguazú continúan habilitados y reciben visitantes con normalidad”, explicó.
En los Saltos del Moconá, el aumento del caudal del río Uruguay puede cubrir temporalmente los saltos e impedir las navegaciones. Misiones trabaja además en limpieza de arroyos, actualización de protocolos de evacuación, coordinación con municipios y fortalecimiento de los sistemas de monitoreo.
La Administración de Parques Nacionales también participa de la planificación regional. Su presidente, Sergio Álvarez, señaló que la Cuenca del Plata estará entre las zonas que requerirán mayor seguimiento.
“Va a ser afectada, con lo cual nuestros parques en toda la cuenca van a tener algún tipo de afectación”, indicó.
El tema también fue planteado en el Consejo Federal de Turismo, donde las provincias del Litoral expusieron las medidas que ya están desarrollando y la necesidad de coordinar respuestas frente a un escenario que podría atravesar buena parte de la temporada de verano.
El desafío será combinar prevención y adaptación sin tomar decisiones anticipadas sobre eventos o actividades cuya afectación dependerá de las condiciones meteorológicas concretas de cada momento.
Con información de Mensajero.
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