El gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, cuestionó el impacto social del rumbo económico nacional y advirtió por salarios insuficientes, endeudamiento y desempleo.
Además, reclamó acelerar las obras para garantizar el abastecimiento de gas en las provincias del Norte y respaldó especialmente a Misiones y Corrientes, que continúan sin acceso a la red.
El gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, cuestionó este miércoles el impacto social del rumbo económico nacional y sostuvo que, pese a la mejora de algunas variables macroeconómicas, esos resultados todavía no se reflejan en la vida cotidiana de la población.
“Hoy la Argentina no está bien. Hoy lo único que se hizo, se mejoraron algunas variables macroeconómicas, pero ese mejoramiento no llegó abajo, no llegó a la gente, no llegó a la microeconomía”, afirmó tras participar de la 24ª Asamblea del Norte Grande realizada en Posadas.
Jaldo describió además un escenario marcado por ingresos insuficientes, endeudamiento y dificultades laborales. “Hoy los sueldos, aquel que tiene la posibilidad de tener un empleo, no llega a fin de mes, y también el que tiene un empleo tiene un nivel de endeudamiento importante”, sostuvo.
A eso sumó su preocupación por “los salarios bajos, por las faltas de incrementos salariales” y por los niveles de desocupación. Según planteó, todavía existen problemas económicos de fondo que requieren respuestas.
La situación energética fue otro de los ejes centrales de su intervención. Jaldo reclamó acelerar las obras de infraestructura necesarias para garantizar que el gas proveniente de Vaca Muerta llegue en cantidad suficiente a las provincias del Norte.
“Le hemos planteado la necesidad de agilizar algunas obras de infraestructura, que es la planta de reversión. Esa planta de reversión que vamos a aprovechar el Gasoducto del Norte para que desde Vaca Muerta llegue en la cantidad suficiente para nuestros vecinos de cada una de las provincias que estamos hoy acá presentes, como así también para nuestra industria”, explicó.
El mandatario tucumano señaló que históricamente el Norte recibía gas proveniente de Bolivia, pero que el esquema cambió con el desarrollo de Vaca Muerta. “Hoy hemos quedado al último porque el gas que se provee es el que viene del sur del país de Vaca Muerta”, sostuvo.
Para Jaldo, el problema no se limita al abastecimiento domiciliario, sino que tiene un impacto directo sobre la producción y el empleo. Como ejemplo mencionó a la industria citrícola y al sector sucroalcoholero de Tucumán.
“En el caso de Tucumán, hemos tenido graves problemas por la falta de gas, porque tenemos industrias como la citrícola, que se mueve exclusivamente en base a gas, y también tenemos la actividad sucroalcoholera, que es la de la caña de azúcar”, señaló.
Según explicó, esas dos actividades representan más de 100 mil puestos de trabajo en la provincia. “¿Y ustedes se imaginan, por no andar un ingenio, por no andar una citrícola, por falta de energía, que haya 100 mil desocupados en Tucumán?”, planteó.
Jaldo también advirtió que el precio de la energía condiciona la competitividad de las economías regionales. “El gas en algún momento empezó a llegar, pero a valores muy elevados, con lo cual el costo de producción de nuestra industria se elevó tanto que por ahí nos sacó de competencia”, afirmó.
En ese sentido, destacó el perfil exportador de Tucumán y señaló que la provincia comercializa alrededor de 150 productos en unos 160 países. “Cuando uno sale de competitividad, mercado que se pierde, luego cuesta recuperarlo en esta economía globalizada”, advirtió.
El gobernador tucumano expresó además su respaldo al reclamo de Misiones y Corrientes por la falta de acceso al gas natural.
“Todos apoyamos a Misiones, como apoyamos también a Corrientes, a aquellas provincias que no solo les falta el gas, sino que no lo tienen”, sostuvo.
Para Jaldo, una de las funciones del Norte Grande es convertir los problemas específicos de cada jurisdicción en reclamos regionales. “Para eso existe esta Asamblea del Norte Grande, para eso existen estas reuniones con los diez gobernadores, que tratamos los temas regionales, pero nos solidarizamos con los problemas específicos de cada una de las provincias”, afirmó.
El mandatario defendió además la estrategia de diálogo institucional con el Gobierno nacional, pese a las diferencias políticas.
“Todos sabemos que el Presidente no es de mi espacio político, ni yo tampoco soy del de él. Eso no quiere decir que no tengamos que conversar con el Presidente, no quiere decir que su jefe de Gabinete pueda venir a esta Asamblea con diez gobernadores porque es de un partido político diferente”, sostuvo.
En esa línea, pidió superar la confrontación partidaria. “Acá hay que terminar con las grietas, acá hay que terminar con las diferencias que tanto mal le hicieron a nuestra querida patria argentina”, afirmó.
Jaldo consideró que el diálogo no implica resignar los reclamos provinciales y reivindicó al Norte Grande como un espacio para plantear necesidades comunes ante Nación.
“Desde esta Asamblea, que es la número 24 que llevamos los gobernadores del Norte, humildemente vamos haciendo nuestros planteos, vamos planteando nuestras necesidades, y muchos problemas hemos solucionado en el ámbito de este tipo de asambleas”, concluyó.