Javier Milei cerró este viernes en Puerto Iguazú la 47ª Convención Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), en su primera visita oficial a Misiones desde que asumió la Presidencia. Ante empresarios y referentes del sector financiero, ratificó el rumbo económico de su Gobierno, descartó una devaluación para 2027 y vinculó la expansión de las exportaciones con la estrategia argentina en torno al reclamo por las Islas Malvinas.
“La expansión de las exportaciones nos permite jugar en geopolítica y avanzar en el reclamo por Malvinas”, afirmó durante su exposición, un día después de la cadena nacional en la que anunció nuevas medidas relacionadas con el archipiélago.
Milei dedicó buena parte de su discurso a despejar dudas sobre el comportamiento del Gobierno durante el próximo año electoral. “Voy a redoblar la ortodoxia”, sostuvo, y aseguró que “no voy a cambiar ni la política fiscal ni la monetaria”.
El mandatario volvió a colocar la inflación entre sus principales objetivos. “Mi compromiso es terminar de una vez y para siempre con la maldita inflación”, expresó. Según planteó, todavía existe “sobrante monetario” y no hay margen para flexibilizar la política monetaria sin correr el riesgo de volver a acelerar los precios.
“¿Qué vamos a hacer en el año electoral?”, se preguntó durante su exposición. Luego respondió que no habrá devaluación y defendió la continuidad de su programa: “Acá no entré por el bronce. Pasé toda mi vida predicando lo que había que hacer, no voy a usar este momento para borrar con el codo lo que escribí con la mano”.
También señaló que su “contrato con los argentinos es de 4 años con opción a 8” y afirmó que modificar su conducta por razones electorales implicaría contradecir las posiciones que sostuvo antes de llegar al poder.
El discurso tuvo además un fuerte componente electoral. Milei anticipó que el oficialismo espera aumentar su representación legislativa en 2027 y sostuvo que, después de los comicios, quedaría “a dos senadores del quórum”. “Ahí van a ver lo que es acelerar a fondo”, afirmó.
En otro pasaje cargó contra la oposición y aseguró: “El año que viene les vamos a ganar, porque dudo que los argentinos sean tan tontos de querer volver al pasado”. También volvió a cuestionar a sectores del empresariado que reclaman protección y a periodistas críticos de su gestión.
La referencia a Malvinas se produjo luego del paquete de anuncios realizado por el Presidente el jueves. El Gobierno anticipó sanciones más duras contra compañías vinculadas con actividades hidrocarburíferas no autorizadas por Argentina, la creación de un Consejo de Seguridad Nacional y el fortalecimiento de la presencia argentina en el Atlántico Sur.
Del cierre de la convención participaron el canciller Pablo Quirno, el ministro de Economía, Luis Caputo, el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, y el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem. El gobernador de Misiones, Hugo Passalacqua, participó como anfitrión del encuentro.
La llegada de Milei a Puerto Iguazú estuvo acompañada por protestas de productores yerbateros y trabajadores estatales. Mientras el Presidente exponía ante empresarios en el hotel Loi Suites, sectores de la producción reclamaban por el precio de la yerba mate y por la restitución de facultades regulatorias al Instituto Nacional de la Yerba Mate.
La convención se desarrolló bajo el lema “Argentina: de la estabilidad al crecimiento” y tuvo como eje la competitividad, la inversión y las condiciones para sostener la expansión económica. Según una encuesta difundida entre los participantes, el 68% de las empresas líderes espera aumentar sus ventas durante 2027.
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