El organismo también señaló como prioridades la acumulación de reservas, la reducción de los riesgos de financiamiento, el sostenimiento del ancla fiscal y el fortalecimiento del marco de políticas económicas.
El Fondo Monetario Internacional afirmó este jueves que sigue con atención el aumento de la mora entre los hogares argentinos, pero consideró que los niveles actuales no representan una amenaza significativa para la estabilidad del sistema financiero.
“Estamos siguiendo muy de cerca el reciente aumento de la mora por parte de los hogares y no vemos que esto sea un riesgo significativo para la estabilidad financiera de Argentina”, sostuvo Julie Kozack, vocera del organismo, durante una conferencia de prensa.
Según explicó, el sistema bancario argentino mantiene condiciones que le permiten afrontar el incremento de los incumplimientos. En ese sentido, indicó que los bancos se encuentran bien capitalizados, cuentan con buenos niveles de liquidez y disponen de regulaciones que cubren más del 85% de los créditos en mora.
Kozack también señaló que un nivel de mora equivalente al 8% del Producto Interno Bruto constituye “una cifra baja” en comparación con otros países de América Latina, según la evaluación presentada por el organismo.
Más allá de la situación del sistema financiero, el FMI volvió a poner el foco sobre la necesidad de que la recuperación económica alcance a una mayor cantidad de sectores y hogares. Consultada sobre los últimos informes oficiales que mostraron caídas de actividad en áreas relevantes de la economía, Kozack reconoció que tanto el organismo como el Gobierno consideran necesario ampliar el alcance de los beneficios.
“Tanto nosotros como las autoridades somos conscientes de que sería bueno que se ampliara el alcance de los beneficios”, afirmó.
La vocera señaló que parte de ese objetivo requiere avanzar sobre problemas estructurales vinculados con la infraestructura y las condiciones necesarias para la inversión. “Se está trabajando para abordar los cuellos de botella en cuanto a infraestructura, los sistemas tanto del ferrocarril como de carreteras y también respaldar una predictibilidad a nivel regulatorio mayor”, explicó.
También mencionó los esfuerzos para profundizar los mercados monetarios y de capitales y generar instrumentos de financiamiento de mayor plazo, entre ellos el crédito hipotecario. Para el FMI, esas medidas buscan extender a más sectores las ganancias derivadas del proceso de estabilización y crecimiento.
Kozack reconoció que los indicadores económicos pueden mostrar variaciones entre períodos, pero sostuvo que el organismo centra su análisis en la trayectoria de más largo plazo. “Hay irregularidad en los datos con suba y baja según el período, pero nosotros nos centramos en las reformas y la trayectoria a largo plazo”, señaló.
De cara a los próximos meses, el FMI planteó que Argentina deberá continuar fortaleciendo su esquema económico para mejorar su capacidad de respuesta frente a eventuales shocks. Entre las prioridades mencionadas aparecen la acumulación de reservas, la reducción de los riesgos de financiamiento y la preservación del equilibrio fiscal.
“De cara al futuro, la prioridad fundamental para Argentina sigue siendo reforzar todavía más su marco de políticas y su resiliencia económica”, expresó Kozack.
La representante del Fondo agregó que las propuestas destinadas a fortalecer el mandato y la independencia del Banco Central podrían contribuir al proceso de desinflación y, eventualmente, favorecer una recuperación de los ingresos reales de los hogares.
Finalmente, Kozack señaló que el crecimiento registrado hasta ahora estuvo impulsado principalmente por la energía, la minería y el sector agropecuario, y reiteró que uno de los desafíos será lograr que los efectos positivos de la estabilización alcancen a una porción más amplia de la economía argentina.
Con información de El Liberal.
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