Una familia tipo de cuatro integrantes necesitó ingresos por $1.605.497 durante agosto para no quedar por debajo de la línea de pobreza, según informó el INDEC. Para superar la línea de indigencia, el mismo hogar requirió $726.469.
El dato volvió a mostrar una brecha con la inflación general: mientras el Índice de Precios al Consumidor avanzó 1,7% en agosto, tanto la Canasta Básica Alimentaria como la Canasta Básica Total subieron 2,6%.
El costo de los consumos esenciales volvió a crecer por encima de la inflación general durante agosto, según los datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos.
Para un hogar compuesto por dos adultos y dos chicos, la Canasta Básica Total alcanzó los $1.605.497 mensuales. Ese es el ingreso mínimo que, de acuerdo con la medición oficial, necesitó una familia tipo para no ser considerada pobre.
En paralelo, la Canasta Básica Alimentaria se ubicó en $726.469. Ese monto marca el umbral de ingresos necesario para que un hogar de las mismas características no caiga por debajo de la línea de indigencia.
La evolución mensual mostró una diferencia respecto del Índice de Precios al Consumidor. Mientras la inflación de agosto fue del 1,7%, las dos canastas utilizadas para medir pobreza e indigencia aumentaron 2,6%.
La comparación con julio también refleja el encarecimiento. Un mes antes, una familia de cuatro integrantes necesitaba $1.564.716 para superar la línea de pobreza y $708.016 para no ser indigente.
De esta manera, en apenas un mes el umbral de pobreza para ese hogar aumentó en más de $40.000, mientras que la canasta alimentaria sumó más de $18.000.
En términos interanuales, la Canasta Básica Alimentaria acumuló un incremento del 39,6%, mientras que la Canasta Básica Total subió 38,3%.
Los montos varían de acuerdo con la composición de cada hogar. Para una familia de tres integrantes, la línea de pobreza se ubicó en $1.278.163 y la de indigencia en $578.354.
En un hogar de cinco personas, en tanto, fueron necesarios más de $1.688.630 para superar la línea de pobreza y $764.086 para no quedar por debajo de la línea de indigencia.
Para una persona adulta que vive sola, la Canasta Básica Total fue de $519.578, mientras que la Canasta Básica Alimentaria alcanzó los $235.103.
Los datos oficiales muestran así que, aun con una desaceleración del índice general de precios, los bienes y servicios que integran las canastas utilizadas para medir pobreza e indigencia tuvieron en agosto una suba mayor que el promedio de la inflación.
En la Ciudad de Buenos Aires, además, una familia tipo necesitó más de $1,65 millones para no ser considerada pobre y al menos $2,6 millones para ubicarse dentro de la categoría de clase media.
