La australiana Joanna Wietrzyk se impuso en la categoría femenina Pro del Ulike HYROX Beijing después de atravesar un problema gastrointestinal durante el recorrido. Su decisión de continuar generó críticas por el uso compartido de máquinas, alfombras y otras zonas del circuito.

La atleta australiana Joanna Wietrzyk protagonizó uno de los episodios más insólitos del Ulike HYROX Beijing al completar y ganar su categoría pese a sufrir una incontinencia intestinal antes de llegar a la mitad de la competencia.

Wietrzyk participaba en la división Pro Women, que combina ocho kilómetros de carrera con ocho estaciones de ejercicios funcionales. La prueba alterna tramos de un kilómetro con actividades como remo, empuje y arrastre de trineo, burpee broad jumps, transporte de pesas y estocadas con bolsas de arena.

A pesar del episodio gastrointestinal, la atleta decidió continuar y terminó la prueba con un tiempo de 1 hora, 1 minuto y 23 segundos, resultado que le permitió imponerse entre las 152 participantes de su división.

Las imágenes comenzaron rápidamente a circular en redes sociales y la discusión dejó de centrarse exclusivamente en su rendimiento. Los cuestionamientos apuntaron a que Wietrzyk continuó utilizando sectores y elementos que posteriormente debían ser compartidos por otros participantes.

Una competidora que presenció el episodio aseguró a la agencia EFE que la limpieza no se realizó inmediatamente y afirmó que algunas personas llegaron a entrar en contacto con los restos e incluso sufrieron resbalones.

La organización informó, por su parte, que las zonas afectadas fueron cerradas y aisladas, que se retiraron elementos involucrados y que se realizaron tareas de desinfección. También indicó que las alfombras serían reemplazadas y que habría una limpieza profunda del recinto al finalizar la jornada.

El episodio llevó además a cuestionar la aplicación del reglamento. Algunos participantes señalaron que HYROX contempla sanciones por conductas como escupir sobre la pista o arrojarse agua, mientras que en esta oportunidad la atleta pudo continuar la competencia.

“Un triunfo es un triunfo”.

Ante las críticas, HYROX reconoció que existieron dificultades para aplicar los protocolos previstos. “Una situación inesperada en la que se desdibujaron los protocolos diseñados para la competición de élite y la competición masiva, creando ambigüedad en cómo se entendieron y aplicaron”, señaló la organización.

La empresa adelantó que revisará sus normas para establecer con mayor claridad cómo deberán actuar jueces, equipos médicos y responsables de seguridad frente a situaciones similares. También sostuvo que cuenta con protocolos médicos y de biocontaminación.

“Debemos estar preparados para escucharlas, investigar lo ocurrido y responsabilizarnos para seguir mejorando”, expresó HYROX en relación con las críticas recibidas. La organización también condenó las amenazas dirigidas contra Wietrzyk en internet y anunció que investigará esos mensajes.

Después de la competencia, la australiana publicó en Instagram una fotografía desde una cama de hospital acompañada por la frase “a win is a win”, que puede traducirse como “una victoria es una victoria”. La publicación fue eliminada posteriormente.

El caso abrió una discusión sobre los límites de la continuidad deportiva frente a una emergencia física y, especialmente, sobre los protocolos sanitarios en competencias donde cientos de participantes utilizan de manera consecutiva los mismos espacios y equipos.


Con información de Infobae, Olé, NewsDigitales y EFE.