Ciencia y Tecnología

Murió Andrés Blanco a los 44 años, referente del hacking argentino y experto en seguridad Wi-Fi

El investigador en ciberseguridad desarrolló parte de su carrera en Core Security y presentó trabajos en conferencias internacionales como DEF CON y Black Hat. Sus investigaciones permitieron detectar vulnerabilidades en chips utilizados por dispositivos de Apple, Samsung y Motorola. No trascendió la causa de su muerte.

Andrés Blanco, investigador en ciberseguridad y una figura reconocida dentro de la comunidad hacker argentina y latinoamericana, murió esta semana a los 44 años. Especialista en redes Wi-Fi y seguridad informática, dedicó buena parte de su trayectoria a estudiar vulnerabilidades en los componentes que permiten comunicarse a celulares, computadoras y otros dispositivos.

Conocido en internet como “6e726d”, Blanco desarrolló parte de su carrera profesional en Core Security, empresa argentina dedicada a la seguridad informática. Sus investigaciones llegaron a escenarios internacionales como DEF CON, en Las Vegas, y Black Hat Europe, además de diferentes ediciones de Ekoparty en Argentina.

Uno de sus trabajos más relevantes se produjo en 2012, cuando descubrió una vulnerabilidad en dos modelos de chips Broadcom utilizados por fabricantes como Apple, Samsung y Motorola. Esos componentes estaban presentes en dispositivos como el iPhone 3GS, iPhone 4 y distintos modelos de iPad y Galaxy.

Ese mismo año presentó junto a otros investigadores un trabajo sobre la modificación del firmware de chips Wi-Fi para habilitar funciones destinadas al análisis del tráfico inalámbrico. En 2015 llegó a DEF CON con una investigación orientada al monitoreo simultáneo de múltiples canales Wi-Fi.

Dos años después presentó en Black Hat Europe “Wi-Fi Direct to Hell”, una investigación sobre vulnerabilidades en la tecnología Wi-Fi Direct. El trabajo analizó implementaciones en dispositivos Android, impresoras HP y televisores Samsung y mostró posibles vías de ataque a través de esas funciones.

Blanco también tuvo una participación activa en Ekoparty, una de las principales conferencias de seguridad informática de América Latina. Además de presentar investigaciones, preparaba desafíos conocidos como CTF para que otros especialistas y estudiantes aprendieran a identificar vulnerabilidades y comprender el funcionamiento de diferentes sistemas.

Tras conocerse su muerte, colegas, amigos y alumnos destacaron especialmente su predisposición para compartir conocimientos. Federico Kirschbaum, cofundador de Ekoparty y Faraday, lo recordó como una persona dedicada a enseñar y acompañar a otros.

“Hay gente a la que ‘grande’ le queda chico, Andrés era de esos. Tenía un corazón abierto, con ganas de enseñar, acompañar y por sobre todo ayudarte a ser tu mejor versión”, expresó.

Ezequiel Gutesman, investigador que compartió su paso por CoreLabs, también destacó su influencia dentro de la comunidad: “Nuestra comunidad perdió un hacker con todas las letras, de los que la curiosidad y la capacidad hacen que quienes lo rodean crezcan y aprendan con él”.

Además de la tecnología, Blanco tenía interés por el jiu-jitsu brasileño, la filosofía y los viajes. Entre sus frases predilectas se encontraba “memento mori”, expresión latina que significa “recuerda que vas a morir” y que, según quienes lo conocieron, estaba vinculada con su manera de valorar y aprovechar el presente.

La causa de su muerte no fue informada.


Con información de Clarín.

 

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