Encarnación conmemoró el centenario del devastador fenómeno de 1926 con un homenaje del que participaron autoridades y vecinos de la ciudad paraguaya y de Posadas. La tragedia dejó cientos de víctimas y movilizó una importante respuesta solidaria desde Misiones.
Encarnación recordó los 100 años del ciclón de 1926, una tragedia que marcó profundamente la historia de la ciudad paraguaya y que también quedó vinculada a Posadas por la asistencia brindada desde la costa argentina del río Paraná.
Autoridades y vecinos de ambas ciudades participaron de una jornada conmemorativa en la que se presentaron cortometrajes, relatos y producciones audiovisuales sobre el desastre y sus consecuencias.
El fenómeno golpeó especialmente la zona de Encarnación conocida entonces como Villa Baja, donde destruyó viviendas, árboles y estructuras. Los registros históricos presentan diferencias respecto de la magnitud de la tragedia: algunas publicaciones de la época señalaron alrededor de 200 fallecidos y más de 300 heridos, mientras estimaciones posteriores ubicaron la cantidad de víctimas fatales en unas 400.
En medio de la destrucción surgieron historias que permanecieron durante un siglo en la memoria local. Juan Perotti, jefe de la usina eléctrica, es recordado por haber cortado el suministro para evitar mayores peligros y perder la vida durante esa acción. El sacerdote José Kreusser, por su parte, participó activamente de la asistencia a los heridos.
La respuesta a la emergencia atravesó el Paraná. Desde Posadas se brindó ayuda a los damnificados de Encarnación, mientras Jorge Memmel acompañó al padre Kreusser en la búsqueda de asistencia del lado argentino.
El desastre también quedó documentado a través de las fotografías tomadas por Hipólito Carrón y su sobrino Agustín Carrón, de apenas 12 años en aquel momento, que permitieron conservar imágenes de la destrucción provocada por el ciclón.
Cien años después, Encarnación y Posadas volvieron a encontrarse alrededor de aquella historia compartida. El homenaje buscó recordar a las víctimas y preservar para las nuevas generaciones los testimonios de una tragedia que atravesó a las comunidades de ambas márgenes del Paraná.
Con información de Más Encarnación.





