Foto: Simone Risoluti/Vatican Media/Reuters
Bob Dylan protagonizó uno de los encuentros más inesperados de la semana al visitar al papa León XIV en el Palacio Apostólico del Vaticano. El músico estadounidense, ganador del Premio Nobel de Literatura, fue recibido el miércoles 4 de noviembre durante una audiencia privada que reunió a dos figuras de enorme influencia en la cultura y la religión.
El encuentro se produjo durante la gira italiana del cantante, que tiene previsto presentarse en Roma como parte de sus compromisos musicales.
Sin embargo, más allá de la reunión, hubo un detalle que captó especialmente la atención: la vestimenta del artista.
Mientras León XIV apareció con su tradicional atuendo blanco, Dylan llegó vestido casi completamente de negro, con una campera con capucha, un amplio abrigo, guantes y una corbata de lunares. También llevaba un paraguas.
Las fotografías difundidas por Vatican Media generaron comentarios y comparaciones humorísticas en las redes sociales, donde algunos usuarios relacionaron su aspecto con personajes cinematográficos de estética oscura.
La audiencia fue breve, pero incluyó un intercambio de regalos.
León XIV entregó un rosario a Dylan, mientras que el músico obsequió al pontífice un ejemplar de su autobiografía Chronicles: Volume One, publicada en 2004.
El encuentro fue organizado con la intervención del sacerdote Antonio Spadaro, funcionario del Vaticano conocido por promover vínculos entre la Iglesia y figuras del ámbito cultural.
Spadaro celebró la reunión en sus redes sociales y destacó el carácter especial de haber participado de un acontecimiento que consideró histórico.
El Vaticano confirmó oficialmente la audiencia, identificando al músico por su nombre de nacimiento, Robert Allen Zimmerman.
Aunque la reunión sorprendió a muchos, el pontífice ya había demostrado conocer la obra del cantante.
En julio, León XIV citó una canción inédita de Dylan escrita en 1963, Go Away You Bomb, en el prólogo de un libro dedicado a la paz y el desarme.
La composición cuestiona las armas nucleares y fue escrita durante la Guerra Fría.
El tema coincide con una de las preocupaciones expresadas públicamente por León XIV, quien ha insistido en la necesidad de evitar nuevas escaladas bélicas y rechazar el uso de armamento nuclear.
El papa, nacido en Chicago y cuyo nombre de nacimiento es Robert Prevost, comparte además con Dylan sus raíces en el Medio Oeste de Estados Unidos.
En 1997, el músico también participó de un encuentro con Juan Pablo II durante un congreso eucarístico celebrado en Bolonia, Italia.
En aquella oportunidad interpretó canciones como Blowin’ in the Wind, Knockin’ on Heaven’s Door y A Hard Rain’s A-Gonna Fall.
Juan Pablo II incluso retomó una frase de Blowin’ in the Wind durante su intervención y la relacionó con el mensaje cristiano.
Casi tres décadas después, Dylan volvió a encontrarse con un pontífice, esta vez en una audiencia privada y sin escenario de por medio.
La imagen del músico vestido de negro junto al papa de blanco terminó convirtiéndose en el símbolo de una reunión que cruzó música, religión y cultura.
Con información de CNN, BBC y Esquire.
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